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¿Qué es ahora un ‘puesto de trabajo’?

junio 11, 2016

Nota: este post forma parte del proceso del Trabajo de Fin de asignatura, pero solo en el sentido de que el propósito de ese Trabajo quiero que os sea también útil en la práctica. Por tanto, además, de que penséis en vuestra visión de cómo podría ser vuestro puesto de trabajo ideal ( por tanto vuestra ‘trabajo ideal’) en la redacción del Trabajo, prosigáis con una auto-reflexión profunda sobre en qué trabajo queréis trabajar  y cómo debería ser el espacio o ‘multiespacio’ en que os gustaría hacerlo de la mejor forma posible. El que haya tardado en postearlo no es casual sino que lo ha hecho ahora para no os influya previamente en vuestra propuesta. Una vez hecha continuamos trabajando en ello mediante la lectura y vuestros comentarios en este post.

¿Qué es ahora un ‘puesto de trabajo’?

Las expresiones ‘puesto de trabajo’,  ‘sueldo’, ‘salario’ (no es lo mismo que sueldo), ‘Fábrica’ (poner a trabajar a los ‘obreros’ en el mismo lugar) ya no significan lo que antes significaban. La expresión ‘puesto de trabajo’ se inventó en la era industrial y fue como la fabrica una de las piezas del puzzle de los  sistemas de ‘producción industrial’ a gran escala que fue un sistema tan eficiente que dio lugar a la emergencia de las clases medias en Occidente. Fue un sistema tan eficiente que acabó creando mucho mas de lo que le gente necesitaba, lo cual dio lugar a la aparición del marketing para crear en la gente (transformada en consumidores) necesidades que en realidad no tenía. Las clases medias generaron una forma de vida con una visión del mundo (desde los países mas avanzados) que aun perdura pero que esta siendo ahora rápidamente como efecto combinado de la digitalización y el efecto global de red. estamos en un enroma debate sobre el efecto de la digitalización y la desaparición de empleos (en el primer mundo) que provoca. Aquí puede leer el articulo “Digitalización y desaparicion de empleos” (aconsejo leer con calma después, es un ‘ensayo’, -11 páginas-), del que soy co-autor publicado en la revista CLAVES que dirige el filósofo Fernando Savater.

La ‘oficina automatizada’

Volvamos un poco atrás. El avance de la técnica hizo que se empezaran a automatizar procesos en los trabajos no ya en las fabricas con multitud de obreros sino en los nuevos espacios de gestión de la información que ‘crecientemente’ el sistema industrial basado en fabricas comenzó a necesitar. Primero con sistemas mecánicos mas avanzados y luego con los primero balbuceos de la electrónica que mimetizaron las ‘fábricas’ en forma de otra fábricas de ‘obreros’ de cuello blanco que es como se llamo a los ‘oficinistas’ inicialmente. Como la lógica del trabajo de gestión de la información es distinta al de la línea de producción de la fabrica, la disposición especial era distinta pero, aún seguían siendo verdaderas fábricas: todos los puestos de trabajo en el mismo edificio y, en algunos casos, en la misma inmensa habitación, como por ejemplo el de esta foto de la ‘oficina’ infinita (foto de abajo) propia de la primeras empresas que trabajaban para mercados mundializados- .

La oficina infinita 1960

Esta de la foto es una oficina típica de una empresa norteamericana d e las muchas que se crearan en la mundialización de la economía (previa a la globalización) en la década de los sesenta del siglo XX (aún no existían los PCs)

La explosión de la digitalización y la informática ‘personal’ (La Era del PC ) dio lugar a otro tipo de ‘fábrica’ de trabajadores de ‘cuello blanco’, ya no en líneas de producción sino en espacios conectados mediante una Red LAN (Red de Área local), que usaban de herramienta principal un ordenador y unos propósito informáticos de propósito general conectas am mainframe u ‘ordenador central’ de la propia empresa en al que poco a poco, la conexión externa a Interne se fue haciendo más y más importante, pero aunque lo parezca ahora no fuera cosa de dos días sino d e décadas

La explosión de la Web y el trabajo en red

la combinación de la ‘explosión’ en el uso de internet, tambien tuvo consecuencias en la evolución de de loq ue aún llamamos puesto de trabajo por inercia de lo que que entendemos como significado mental del lugar que ocupaba un obrero en una fábrica. Aunque debíamos sustituir ese significado por otros nuevos, el hecho d e que lo ‘nuevo’ obviamente no elimina lo viejo sino que convive con el (recuerda la la frase de William Gibson: “El futuro ya está aquí, sólo que desigualmente repartido”). Aqui en esta imagen se ve la configuracion de puesto de trabajo (de cuello blando), que aun se pued ver en las oficinas y despechos actuales:

El trabajo en al Era del PC 500px Aqui hay variantes de uso en base a ordenadores personales usando herramientas informática de proposito general (Oficce, Excel, Acrobat, etc.) con otras de propósito especifico: Photoshop, Indesign. Ilustrator (para creatividad y diseño, etc.) y mucha otras.

Asi que esta oficina esta vigente aunque para ellas se estan pensando otras ‘maneras’ de concebir los puestos de trabajo (ver abajo: la oficina concentrica) que deberá ser combinada combinada con otras formas de puesto de trabajo, y en el caso de la enseñanza especificamente, por ejemplo, el puesto de trabajo de un profesor y alumnos, es decir , el ‘aula clasica’ esta pro repensar ya que el miedo de las entidades comunicativas al futuro y su típico y ancestral horror al cambio van a impedir muchos cambios que ya son absolutamente necesarios.

La revolución combinada de la expansión de la digitalizacion, los efectos de la red y la conexión ubicua

La digitalización primero, la apropiación social masiva de la Web (redes sociales) y su combinación la materialización de la conexión ubicua a través de la primera tecnología de la telefonía móvil que ha conseguir en la historia una penetración del 100% en sociedades y países enteros (mas de un dispositivo por habitante) esta ocurriendo y esto, obviamente esta generando un enorme debate sobre lo que llamábamos o entendíamos ‘puesto de trabajo’. Y no todo va siempre en la dirección que creíamos. estamos en plena transición hacia el trabajo ubicuo, o hacia el teletrabajo (una supuesta situación ideal que la CEO de Yahoo! Marisa Meyer, se encargó de dinamitar poniendo fin al teletrabajo en su empresa, una de las pionera en Internet y también en teletrabajo). Ya dije antes que no siempre, o casi nunca algo nuevo sustituye a lo ‘viejo’ sino que nos mete en un escalón mayor de complejidad y este es el caso.

Trabajo Ubicuo 500px

 

El uso de la conexión ubicua convierte en ubicuos tanto el tiempo de trabajo de las personas, como su ocio. Diluye su ‘separación’.

¿Cuaéles son los factores tipicos de este aumento de complejidad en relcion a las forma de trabajo. Puedo citar algunos causados sobre todo porel uso de los dispositivos de conexion ubicua (objeto de esta asignatura): la separación entre trabajo y ocio; vida profesional y vida personal se diluyen ya que los smarphones, los tablets, las estaciones de juegos conectas sivre tanto para juger, cotillear, como para trabajar. Y esto es especilmente subversivo para el espacio y para el ‘dentro’ y ‘fuera del aula o del Colegio o de la Falcultad.

El uso de la conexión ubicua convierte en ubicuos tanto el tiempo de trabajo de las personas como su ocio. Diluye su ‘separación’ que estaba absolutamente clara en la fabrica y en la oficina de la Era industrial. Ahora podemos decir de cualquier espacio físico (donde haya cobertura para smartphones). A la pregunta: ¿Esto es un espacio para trabajar o para divertirse? hay dos respuestas, a cual mas ambigua. Son: depende; O bien: para las dos cosas. Eso tiene mucho que ver con las formas de trabajo: ¿qué empleador va a pagar (y cuanto) a un empleado sobre el que no sabe si esta trabajando o si se está dedicando al ocio en su ‘puesto de trabajo? ¿Que le dice a un profesor a un alumno o alumna que esta presente en clase pero no sabe muy bien si está dedicando al ‘trabajo’ de clase o a cotillear con su amigos con el Whatsapp desde su asiento en la clase?

Podría parecer que todo va en esa dirección y en positivo, pero no. La creciente complejidad de la que hablaba da para mucho. Sito unas frases de un artículo muy reciente e interesante, -y de obligada lectura si interesa el tema que nos ocupa aquí-, (de Mayo de 2016) de Cameron Conaway  muy reveladoras:

“He trabajado de forma remota desde hace 7 años. A decir verdad, ya que la escuela de graduados y excepto por un período de 6 meses, lo único que en que he trabajado lo he hecho de forma remota. No estaba tratando de ser parte de algún movimiento, y no preveía hacia dónde se dirigen las cosas. Sólo necesitaba un trabajo decente, y no pude por mi mismo encontrar uno cerca de donde vivía…. sí, en una desesperada lucha 2 semanas que dejaron mis nervios deshilachados (y las uñas), hasta que finalmente conseguí un acuerdo para impartir una clase sobre Shakespeare on-line para una universidad de Kansas, un estado en el que nunca había estado en una escuela de los que nunca había oído hablar. Un trabajo era mejor que nada. Gané alrededor de 2500 $ por curso, pero la universidad normalmente sólo me podía ofrecer impartir una asignatura por semestre (incluyendo sesión de verano). Yo podría trabajar en cualquier lugar, pero no me ofrecían (para otros lugares seguridad social). Me sentía muy bien preparado para ayudar a los estudiantes y tener un trabajo en mi campo, pero el final de cada semestre me daba miedo, porque rara vez se sabía si me iban a dar una clase para el siguiente semestre. Así que la lucha continuó, y puesto que todavía no podía encontrar algo decente en la zona, me acogí a dos acuerdos adicionales, que enseñan dos secciones de composición de Inglés on-line para una universidad en Florida, y otra enseñanza de una clase on-line y una clase de no-ficción creativa abierto al talento todos los estudiantes de secundaria en todo EE.UU.”…. Y continua: “Me encontré una parte grande de mi tiempo buscando otros acuerdos laborales, mientras que debería haber estado centrado en mis estudiantes. Y lo que descubrí es que este concepto ‘cool’ de “trabajo desde cualquier lugar” en realidad quería decir era que la mayoría, que loe ejercen viven” en cafeterías o bibliotecas mientras, a mí (desgraciadamente cada vez más) se me aparece la idea de irme a vivir de nuevo con mis padres.”…. “Sin embargo seguí buscando, y cogí otras dos trabajos ‘Gig’ como escritor independiente para varias publicaciones, y como conferenciante. Combinando 6 o 7 trabajos Gig sobre la marcha, en un momento dado, impulsaron mi ingresos anuales de alrededor de 30.000 $, pero a cambio me sentí invadido por una mentalidad del tipo de usuario multitarea; Nunca me pude tener claro cómo que podía dar a ningún ‘Gig’ mi enfoque personal completo y, por lo tanto, mi mejor forma de hacer un trabajo”. Absolutamente revelador sobre en qué dirección va el trabajo en la enseñanza.

Prueba de habilidad visual: ¿Están trabajando o de ocio?:

(Los fotos están tomadas en espacios de trabajo en la UPV: una en el paraninfo y otra en un pasillo lateral de una sala de conferencias; y, las dos, en pleno acto académico):

Trabajo u ocio en al Universidad

Como he dicho, quizá haya dos respuestas en lugar de una…..

Pero nada es sencillo. Aun hay iniciativas sobre cómo diseñar el lugar y las formas de trabajo en una empresa avanzada, por ejemplo de tecnologías….

La oficina concéntrica  ¿hay un aprendizaje concéntrico ubicuo? 

Que el mítico co-fundador de Apple  Steve Jobs,  (con Stephen Wozniak) fue un visionario y un inspirador en el mejor sentido ya nadie lo duda, a pesar de que durante décadas mucha gente le negó ese adjetivo. Después de ello ya no se sabe  con exactitud cuantas ‘revoluciones’, casi como tantas sucesivas generaciones de tecnología de Apple, ha habido en los últimos años, pero van casi todas en en dirección a lo ubicuo. Esta misma semana, por ejemplo, ha presentado el iCloud, la versión de computación en la nube para Apple y, sobre todo, para el universo de contenidos iTunes. Pues en la misma semana que iCloud propuso ante el Gobierno municipal de la ciudad de Cupertino en California -la ciudad del actual cuartel general de Apple– (ver abajo) un proyecto que además de ampliar el espacio para mas empleados se basa en un edificio circular y de disposición concéntrica. Podríamos decir que en el momento en que estamos debatiendo cómo integrar la tecnología en los métodos del aprendizaje.  Obviamente, también en el aula, el escenario mas típico y tradicional del rito del aprender y  lugar físico donde desde hace siglos conviven docente y alumn@s. Así que creo que este es un buen momento para debatir cómo podemos combinar ese lugar físico y las posibles disposiciones nuevos medios digitales sobre él -para mejorar el resultado del aprender, claro está-. Combinar los nuevos medios en esos espacios físicos pero también con el ‘aula sin paredes’, inmaterial, de Alf o del blog, en se esta impartiendo, por ejemplo, nuestra asignatura. Quizá existan mas cerca de lo que creemos modos nuevos que nos permitan re-combinar los escenarios físicos con los no-físicos en los que tiene lugar los nuevos diversos modelos y modos del aprender.

Decia que Steve Jobs ademas de disruptivo e innovador solía ser inspirador. Pues bien, una de las reacciones en la red a su presentación esta semana del nuevo campus concéntrico para Cupertino, es la del arquitecto de información y diseñador Erik Spiekermann, que  ha dicho en su blog que la presentacion de Jobs le trajo a la memoria  una vieja idea que tuvo para una oficina concéntrica. El gráfico para plasmar su idea fue éste:

A su vez, este gráfico que Eric ha publicado en su blog, me ha hecho pensar en quizá la posibilidad de que pudiera existir una estructura ‘concéntrica’ para el aprendizaje ubicuo: un posible aprendizaje ubicuo ‘concéntrico’ en el que hubiera capas del mundo físico combinadas con capas virtuales y ubicuas. Algo así como un ‘aprendizaje concéntrico ubicuo‘.

Desde luego pensar en una estructura concéntrica para el aprendizaje ubicuo con niveles físicos y virtuales combinados es todo un reto.

Sin embargo, la idea de Jobs de la ofician concéntrica esta siendo llevada por Tim Cook, el sucesor de Apple a las últimas consecuencias en al nueva Sede de Apple en Cupertino, California, en la que van a trabajar 12.000 empleados. No creo que sea casual que la forma circular del esquema de arriba de Eric, sea la misma que la forma total de nuevo edificio de la Sede central mundial de Apple. Mira esta fotos de la presentación del proyecto del nuevo cuartel general de Apple pro su CEO. Tm Cook y abajo, es estado de las obras esta mismo mes:

Las nueva Sede de Apple y y la ofician concentrica

 

Así, que quizá la visionaria idea, pudiera ser materilizada en formas de trabajar mas avanzadas, rodeados de tecnologia y conectados ubicuamente. Y sí, podría ser el ‘trabajar en redondo’, o en una ‘oficina concentrica’, aparte de fuera de ella

y poner en práctica nuevas formas de aprendizaje ubicuo. Parece que en los próximos años en al central de Apple se va a trabajar así (mira las fotos de arriba).

¿Alguien se atreve a comentar sobre ello aquí, alrededor de estas ideas que os propongo en esta post?

Espero con muchas ganas vuestros comentarios y que debatamos aquí sobre todo lo que digo en este post.

Os incluyo abajo, también, el vídeo de la presentación de Steve Jobs que dio lugar a esta reflexión de la que os hablo:

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8 comentarios

  1. Hola a tod@s. Interesante el artículo porque personalmente me siento identificado con ciertos aspectos que se mencionan sobre todo por el testimonio de Cameron Conaway. Os cuento un poco mi experiencia actual. Mi actividad profesional es a media jornada de forma telemática. Desde casa controlo la organización, administración y programación de mi socio que se dedica al mundo de la comunicación. Él imparte cursos y conferencias y yo me dedico a toda la preparación logistíca vía internet. Como dice Conaway, trabajamos a través de gigs, o como dicen los músicos, mediante “bolos”. Eventos que van surgiendo y que tenemos que preparar los dos para impartir físicamente en algún lugar, bien él o yo pero con conexión a distancia desde dos provincias distintas.
    Nuestro contacto es constante, ya que hacemos uso masico de Facetime y, aunque muchas veces pueda parecer que el hecho de trabajar desde casa de libertad o autonomía, la sensación de conexión constante es compartida por los dos. Ya bien por video conferencia o por teléfono, estamos conectados los dos de una manera más presente que si compartiéramos oficina. De hecho, tenía su agenda sincronizada con todos mis dispositivos ubicuos (Smartphone, tablet, ordenador) y tuve que reducirlo al portatil porque la cantidad de datos, fechas e información que iba entrando de forma continua, me sobresaturaban incluso en mi tiempo libre. Me hizo pensar que por el mero hecho de estar conectado, ya estaba trabajando de forma ubicua las 24h del día. Y que no terminaba de desconectar a lo largo del día en ningún momento ni poder cambiar de actividad.
    No me malinterpretéis. Me gusta mi trabajo y tengo una muy buena relación con mi socio. Creo que la clave está en la confianza mutua y la honestidad. Pero los propios sistemas ubicuos modifican la percepción que tenemos del trabajo, diluyendo no solo el espacio físico sino el temporal. Ya que en cualquier momento te entra un correo que tienes que responder, una fecha que tienes que comprobar o un aviso en la agenda para emitir una factura.
    En mi caso la oficina física no exite, pero me la llevo cargada a todos los lados y compromete mi horario y organización de forma muy meticulosa. Aún así, también tengo la experiencia de trabajo en el aula y en oficina y tengo que reconocer que el poder organizarte de forma ubicua es mucho más enriquecedor e interesante como trabajador. No sé si será la tendencia futura como muchas figuras de la ubicuidad profetizaban pero es un sistema más racional si tienes otro tipo de necesidades personales y familiares. Se corre el riesgo de diluir lo que se hace con la vida personal. Y siempre estará la falta de confianza del contratante ante la persona a la que paga un salario y que no ve físicamente. Pero un método de trabajo por objetivos (al que en España no estamos todavía preparados) se podrían conseguir interesantes resultados. Ya se está implantando en empresas que posibilitan a padres y madres tomar jornadas telemáticamente desde casa para poder compatibilizar con la crianza de hijos (tengo un amigo en Endesa que trabajas dos días a la semana desde casa y puede atender mejor a la familia) y no se podría hacer de otra forma sin un sistema ubicuo. Pero no es menos cierto que la sensación de trabajo constante, si tienes encima un dispositivo ubicuo, va a existir. Es el precio que debemos pagar por estar interconectados. ¿Qué opináis?
    Gracias y espero vuestras respuestas.
    David


    • Un tema muy interesante y que invita a una reflexión para todos. La “hiperconexión” que comentas tiene ventajas e inconvenientes. Saber gestionarla no se presenta como un proceso sencillo, saber “desconectar” del trabajo es difícil y si encima el trabajo te “persigue” a casa más aún. Digamos que parece que vivimos para trabajar más que nunca. Sin embargo, esa hiperconexión facilita muchos procesos, la inmediatez y ubicuidad hace que los métodos cambien y la forma de trabajar sea diferente. Desde mi punto de vista, los riesgos están ahí, y verdaderamente la “hiperconexión” puede ser en algunos momentos muy angustiosa.



      • Gracias por tu comentario Beatriz. La inmediatez, en mi caso, me hace pensar que cada vez que envío un mensaje (no solo en aspectos laborales sino también personales) estoy también esperando un respuesta inmediata. Me da la sensación que nuestras relaciones también responden a esa inmediatez que caracteriza los sistemas ubicuos. Y como comento en mi caso, echo en falta un tiempo de reposo en nuestra comunicación y una forma de abordar nuestras conversaciones de manera pausada. El poder desconectar de los sitemas ubicuos sin miedo a volver y perdar algo por el camino. Pero esto solo es mi opinión.


    • Respuesta para David y Beatriz: muy muy interesante tu comentario ya que, además esta enlazado con detalles y experiencias reales. Muy importante lo que dices sobre el cómo se diluye la frintera entre ocio y trabajo cuando usas intensamente la conexión ubicua. Dices
      “…Tenía su agenda sincronizada con todos mis dispositivos ubicuos (Smartphone, tablet, ordenador) y tuve que reducirlo al portátil porque la cantidad de datos, fechas e información que iba entrando de forma continua, me sobresaturaban incluso en mi tiempo libre. Me hizo pensar que por el mero hecho de estar conectado, ya estaba trabajando de forma ubicua las 24h del día. Y que no terminaba de desconectar a lo largo del día en ningún momento ni poder cambiar de actividad”.

      También dices, fruto de tu experiencia personal que… “Los propios sistemas ubicuos modifican la percepción que tenemos del trabajo, diluyendo no solo el espacio físico sino el temporal.”
      Este es un tema muy serio porque finalmente es la estructura tecnológica de nuestra red personal, fácilmente a poco que nos descuidemos, tal como explicas, puede tomar el ‘mando’ de nuestra agenda y actividad y acabar torciendo nuestros propósitos vitales y decidir pro nosotros lo que acabamos haciendo. Por otra parte ya hay gente que confiesa que cuando hacen una desconexión, pasar de la ‘full connection’ a ‘off-line’ total, les resulta psicológicamente algo muy difícil. Hay personas que, aunque usan el whatsapp para cotillear y para cosas intrascendentes todo el tiempo y no lo usan para nada decisivo ni importante, … si están una cuantas horas sin recibir nada, se inquietan.
      De ahí que es necesaria, -por eso os propuse el ejercicio en la Encesta que incluía visualizar vuestra Red Digital Personal-. una metodología de uso cuidadosa.

      Habrá que añadir alguna más a las 11 habilidades para actuar intelectualmente de forma ‘ubicua’ mas allá de la distancia física, que proponía Henry Jenkins, y que describí en el post: “La incomunicación de la comunicación ubicua”, que está en el link:
      http://bit.ly/1O71QKy

      Y creo que habrá que añadir alguna mas, sobre todo en relación a los ‘grados de separación’ de Vida Personal/Vida del trabajo, si queremos tener el control sobre nuestra acciones y no que nuestra Red Digital Personal decida por nosotros sin darnos cuenta.

      Y hay detalles de toso esto aplicables a cada caso de podrían describir para cada uno/una de nosotros/as.

      Cómo no hay muchos antecedentes, hemos de perfeccionar nuestra convivencia con la tecnología ubicua y su conexión con el método prueba/error y compartir las experiencias. Eso es lo que ha hecho Cameron Conaway con los lectores de su página.

      Y eso nos lleva a la transformación de las formas de trabajo que conocíamos. Tú mismo dices: “En mi caso la oficina física no existe, pero me la llevo cargada a todos los lados y compromete mi horario y organización de forma muy meticulosa.”: y eso significa que me señalas una 12ª habilidad que han de tener los ‘siempreconectados’, que es la de la disciplina en el uso de la tecnología. Esa disciplina significa que estaremos conectados o desconectados cuando y donde queramos y no donde decidan los demás que nos envíen sus datos y mensajes. Si tu organizas tu propio horario en tu ‘oficina’ inmaterial es muy probable que necesitar aplicar una disciplina que de el manto a tu libre albedrío: ahora voy a trabajar; ahora no. Ahora voy a estar conectado; ahora no. Y hacer esto sin ningún problema.

      Finalmente hay que aplicar las máximas de Richard Stallman en los ordenadores también en el uso de la tecnología ubicua: nosotros decidimos qué usamos, cuándo la usamos; para qué la usamos y dónde la usamos.

      Término con lo que dice Beatriz, que es muy significativo y que complementa y conforma la reflexión de David: “…La “hiperconexión” que comentas tiene ventajas e inconvenientes. Saber gestionarla no se presenta como un proceso sencillo, saber “desconectar” del trabajo es difícil y si encima el trabajo te “persigue” a casa más aún. Digamos que parece que vivimos para trabajar más que nunca.”
      Beatriz, hay un termino en la tecnología reciente y que tiene que ver con ‘los valores de la atención’ que es ‘Invasivo’; ¿a que te suena….?
      El termino se usaba pro ejemplo, para la publicidad que te interrumpia el proceso de lectura de una Web; ahora eso ya sucede masivamente en la TV: en cualquier programa, serie, etc. en la TV se insertan elementos gráficos invasivos (informativos, les llaman), no ya publicitarios sino de todo tipo, que interrumpen la narrativa, el storytelling de algo en lo que esta ocupada nuestra atención, que es perturbada por ello.

      De la misma manera la conexión ubicua perturba, de forma imprevista, nuestra atención supuestamente ocupada en algo a lo que nosotros habíamos decidido dedicarla. Eso pasaba siempre con la publicidad pero ahora para con muchas cosas mas, como lo que os digo de la TV y conforma algo que yo llamo “Polución cognitiva”. Así que ya tenemos otra habilidad mas que añadir a las de Jenkins. Yo la llamaría, la “habilidad para preservar nuestra atención”. Esta va a ser difícil de conseguir. 😉

      Y un apunte final mas para Beatriz…. Yo creo que no solo es que “el trabajo te “persigue” a casa más aún: te persigue aun mas algo que parece ‘ocio’ pero que en realidad pueden ser cosas que consigan que pierdas tontamente un valioso tiempo tuyo que ya no podrás recuperar. Mírate este articulo que publique y que se llama: “Ladrones de tiempo”. Esta aquí: http://bit.ly/1zfL1C1

      Gracias David, Beatriz, fantásticos vuestros comentarios.
      Creo que tod@s debemos seguir con esta reflexión.


      • Muchas gracias por tus comentarios, Adolfo. Los “ladrones de tiempo” es una gran realidad que se incluye tanto en el tiempo laboral como de ocio cuando estamos hablando de sistema ubicuos. En mi caso, si mi trabajo diario no tiene una fecha concreta y debo subir noticias o actualizaciones en nuestras redes sociales (veáse Facebook o Linkedin) corro el riesgo de perderme en las demás noticias de otros usuario, acompañadas de vistosos vídeos, coloristas infografías o enlaces a otros contenidos compartidos de terceros usuarios que por muy interesantes que sean, hacen que pierda mi concentración. En ocasiones, eso que denominamos multitarea, me hace perder la perspectiva y ser menos productivo de como realmente creo que debería ser.
        En ocasiones me siento absorbido, como el polémico Nicolas Carr defiende en “Qué está haciendo internet en nuestras mentes”, por lo que los medios ubicuos me ofrecen. Porque el 70% de mi tiempo activo lo paso entre ordenadores y dispositivos digitales. Creo que es muy bueno desconectar y disfrutar de otras facetas que nuestra existencia nos puede ofrecer.


      • Gracias por tu respuesta Adolfo.

        “Habilidad para preservar nuestra atención” sin duda una habilidad que los medios y la publicidad trabajan más que nunca. Pero porque también nosotros ayudamos a ello… ¿cuántas veces no miramos el periódico digital por si hay nuevas noticias? ¿o revisamos Twitter para ver qué hay nuevo? La procrastinación está a la orden del día. Recupero datos de tu artículo “Ladrones del tiempo” que me han llamado poderosamente la atención:
        “Facebook tiene más usuarios en España que afiliados la Seguridad Social. Ocho de cada 10 encuestados españoles pasan diariamente entre 4 y 5 horas en las redes sociales. Es decir, tirando por lo bajo, si hay 18 millones de usuarios en España, sólo de Facebook… los españoles dedican ¡54 millones de horas al día!”

        4 o 5 horas en las redes… más de lo que a lo mejor hablamos con un compañero de trabajo, un familiar… ¿en qué puede acabar todo esto? Las tecnologías del futuro nos presentan, imaginemos, lentes inteligentes, que con solo fijar nuestra mirada en un artículo podemos realizar una compra… ¿qué será de nosotros?

        Hay una parte en todo esto que, yo creo, es inevitable no tener cierto miedo o escepticismo.


  2. Hola a todos,

    Muy interesante el artículo. Creo que en los tiempos en los que vivimos valoramos mucho más el tiempo que antes. La linealidad en el tiempo prácticamente se ha extinguido y ahora las cosas suceden una y otra y otra de manera sincrónica y estamos obligados a ese nuevo estado de cosas.
    En ese contexto, el campo laboral ha cambiado radicalmente. Ya no es necesaria la presencialidad a un 100% en la oficina para demostrar cuán competentes o responsables somos ni asegura el cumplimiento de las funciones asignadas ni que éstas sean de calidad.
    El estar en un ambiente fijo con muchos ojos que nos miran (especialmente de jefes y/o superiores) considero limitan bastante el desempeño laboral. Las personas así, no desarrollan ni ponen en práctica todo lo que pueden hacer en su organización pues hay condicionantes que bloquean sus desempeños. Por ejemplo, el cumplir un horario fijo, la hora de entrada y salida, la simpatía o no de los jefes, las relaciones tensas entre jefes y empleados o entre los mismos empleados dificultan que las personas puedan desenvolverse con libertad y sobre todo con tranquilidad, al menos la necesaria para dar todo de sí sin interferencias de ningún tipo.
    Considero que el futuro cercano de los trabajos será bajo la modalidad mixta: momentos presenciales y otros de trabajo freelance. Los horarios se convertirán en flexibles y rotativos. Hoy en día que se habla tanto del estrés como el responsable de tantas enfermedades y males, por salud física y mental, se deberán considerar estos elementos para conseguir altos niveles de productividad de los empleados respetando sus personales y tan particulares ritmos de desempeño.
    Este cambio de paradigma porque va a ser así, una revolución del concepto de puesto de trabajo y pasará a llamarse desempeño de funciones, constituirá un ahorro significativo para las empresas e instituciones pues los costos que representa pagar beneficios laborales a sus trabajadores no resultan tan rentables en tiempos en los que los cambios de las economías globales se presentan inciertos y cambiantes. Del lado de los trabajadores, mayor libertad y flexibilidad para administrar su tiempo y organizarse mejor para el cumplimiento de todas sus actividades pero también demandará un compromiso real por parte de los trabajadores, un alto grado de responsabilidad y autodisciplina pues los estándares de calidad de trabajo irán en aumento, exigiendo nuevas y más ambiciosas competencias en ellos. Esto supondrá que solo aquellos que reunan estos requisitos sean los elegidos por las empresas y organizaciones depurando a aquel personal que no da la talla y que trabaja a un ritmo que corresponde a décadas anteriores.
    Las empresas tendrán que desarrollar estrategias y filtros de selección del personal idóneo que responda a los tiempos actuales donde pareciera que todo se da casi al minuto.



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