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Mi huella digital. Cómo gestionamos nuestra identidades digitales. Mi ‘Yo’ y mi Avatar

marzo 13, 2017

Hace pocos años se puso de moda el concepto de “Huella de Carbono” para promover la idea de la conciencia ecológica en la gente, ofreciendo y publicando datos sobre el impacto que la actividad humana en sus diversas formas de producción deja en el ecosistema planetario. Una forma impactante de mostrarlo es la de ofrecer datos sobre lo que la ‘fabricación’ de algo que hacemos aporta en CO2 a la atmósfera que tiene que ver con el calentamiento global y el cambio climático.

Eso se relaciona con la ‘huella de carbono’, de ése algo. Según  Wikipedia: “Se conoce como huella de carbono a «la totalidad de gases de efecto invernadero (GEI) emitidos por efecto directo o indirecto de un individuo, organización, evento o producto» . Tal impacto ambiental es medido llevando a cabo un inventario de emisiones de GEI o un Análisis de ciclo de vida según la tipología de huella, siguiendo normativas internacionales reconocidas, tales como ISO 14064, PAS 2050 o GHG Protocol entre otras. La huella de carbono se mide en masa de CO2 equivalente. Una vez conocido el tamaño y la huella, es posible implementar una estrategia de reducción y/o compensación de emisiones, a través de diferentes programas, públicos o privados”. Es decir que la ‘huella de carbono’ podría dar una idea del impacto sobre la atmósfera que tiene el hagamos una determinada cosa, dentro del medio ambiente en que vivimos. En un suplemento sobre Innovación en el que colaboro, ya hace unos años, colocamos ya hace tiempo en portada como único motivo gráfico la ‘huella’ de carbono que generaba el crear y editar dicha publicación desde el escribir los textos, pasando por todo el proceso de edición hasta la impresora en la rotativa y la distribución a los kioscos. Esta fue aquella portada:

Portada huella de carbono Innovadores

La idea era que el lector tomara conciencia al leer el suplemento ese día, de que cada cosa que hacemos deja su huella en la naturaleza. En el interior en un reportaje estaba explicado la aportación de cada una de las fases de fabricación del suplemento.

Quiero utilizar esta metáfora de la ‘huella de carbono’ para que caigamos en la cuenta de que lo mismo ocurre, -en otro orden de cosas, naturalmente, no en la ecología sino en relación a la ‘Economía de la presencia’ (valores de la presencia) en la red-, con toda nuestra actividad en todos los procesos de la digitalización que tienen que ver con cada un@ de nosotr@s. Un aspecto importante de ello lo integran los ‘rastro’s que dejamos  de nuestra presencia digitalizada en Internet, por ejemplo. En todo lo que hacemos en Internet nuestra ‘presencia’ virtual deja ‘huella’. Una huella que gracias a las ‘search tecnologies’  (‘tecnologías de busqueda’) se puede encontrar. Es decir, para bien o para mal, casi todas nuestras huellas digitales (si no están encriptadas) se pueden ‘rastrear’. Ese es un aspecto de la actividad virtual que no tenemos en cuenta y que tiene hoy, o puede tener en el futuro, muchas consecuencias para cada uno o cada una de nosotros. Deberíamos ser mucho mas conscientes de ello y tener en cuenta que nuestras acciones de internet nos pueden favorecer (si nuestra presencia en internet la gestionamos adecuadamente) o perjudicar, según lo que hagamos. Hay quien ha tenido que dimitir de su cargo por una sola frase publicada en twitter, o por publicar sus fotos en una Web. Hay casos muy conocidos de dimisiones e incluso capturas de delincuentes que la policía ha podido localizar gracias a la huella digital que han dejado en Internet. Deberíamos se conscientes de que las cosas que escribimos y publicamos en la red están ligadas mediante el software el Big Data que gestiona en el Internet social nuestra identidad digital que es ‘buscable’, y ‘rastreable’ (o susceptible de ‘tracking’ o ‘monitorización‘, ‘visible a la tecnologías de Dead reckoning que es un concepto de viene el argot náutico, -‘navegación por estima’ y que también se esta aplicando ahora en Inteligencia Artificial y en robótica-. Sabido es que si tenemos activado el GPS o la ‘geolocalización‘ de nuestro smarthone, los registros de nuestros movimientos puede ser rastreados, grabados y almacenados.

Nuestro Avatar

Hay un aspecto importante en relación a nuestra ‘huella digital’, es cómo queremos (gráficamente) que aparezca reflejada o representada en la comunicación virtual que se produce a través de la red. Normalmente ya es un hecho común que la identidad digital suele llevar una foto o una representación gráfica alegórica o avatar (elegida o no), junto al nombre de cualquier usuario. EstoObviamente, las personas no se relacionan con los demás de la misma manera en los distintos ‘lugares’ que lo hacen ni la relación es la misma aunque las personas sean las mismas. Los mismos compañeros de trabajo no se relacionan igual en una reunión dentro del trabajo, que tomando un café después de salir de la oficina. Es decir, que aunque en el mundo físico solemos presentarnos con la misma identidad, gestionamos de forma diferente, con comportamientos diferentes según el contexto de la interacción social.

En la relación entre personas a través de medios digitales, la comunicación humana necesita tener al menos una hipótesis o una cierta ‘precognición’ sobre la identidad de quien va a recibir el mensaje que enviamos, de la misma manera que quien lo recibe tendrá una hipótesis sobre quien el que se lo envía. Necesitamos, de alguna manera poner ‘cara’ a quien está en el otro lado de los procesos d e comunicación virtual en los que estamos involucrados.Es decir que la presencia virtual necesita soportarse en una representación de la identidad. También cuando participamos en una comunidad virtual del tipo que sea, por ejemplo una red social o un escenario de un ciberjuego colectivo en red, lo primero que hay que hacer para pertenecer a la comunidad virtual de que se trate, es describir nuestra identidad en un perfil, con datos y texto (presentación alfanumérica) y añadir una foto o gráfico que ‘nos representa’, es la parte mas visible de nuestra ‘representación virtual’. Mucha gente prefiere en lugar de una foto real poner una imagen ficticia que hace de representación (‘avatar’) de la identidad.  En un anuncio de Coca Cola de hace unos años se describía como serían las escena de la vida cotidiana si cada cual pudiera cambiar su aspecto físico en la vida cotidiana al modo en que cambia las auto-representaciones representaciones visuales en la red. Es como si cada persona adoptara a voluntad en el mundo real, según su preferencia momentánea, el cómo mostrarse a sí mismo/a ante los demás igual que se hace en el mundo virtual (en el que una persona puede tener, al tiempo, múltiples identidades virtuales.  Era algo así como ‘en el mundo virtual casi nadie es lo que parece’, es decir , no tiene nada que ver a como se le ve en el mundo físico. Estas son algunas imágenes:

MI yo y MI AVATAR

El vídeo sobre la irrupción de ‘avatars’ en el mundo físico, como anuncio, es muy divertido:

https://youtu.be/Kwke0LNardc

Todo parecía un videojuego de gran estética. Pero la cosa cambia si tenemos en cuenta, que las identidades digitales que gestionamos para nuestra diferentes propósitos vitales, que lo digital y lo virtual, también se usan para trabajar, para educación, para el comercio o la salud e incluso para cuestiones legales. De ahí la importancia esencial de la firma electrónica en la gestión de la identidad digital, sobre todo en estos tiempos de ‘posverdad‘ (mentira emotiva o truthiness) también llamada en política ‘verdad alternativa‘. Suplantar una identidad digital en algunos caos puede ser incluso un delito.  Y entonces surgen multitud de preguntas y de cuestiones sobre la identidad en el medio virtual donde cualquiera en lugar de su aspecto físico puede adoptar una representación de su identidad a voluntad que no tiene que coincidir con su aspecto fisco real. Incluso se puede inventar varias identidades distintas representadas digitalmente y usarlas según desee. Hay persona que usan en cada entorno virtual un avatar o aspecto visual distinto e incluso ha quienes están participando con varias identidades simuladas distintas a la vez.

La gestión de la identidad y de la auto-presentación digital para usarla en la ‘precognición’ inicial en comunidades virtuales merece una seria reflexión. Me gustaría que los alumnas y alumnos de esta asignatura analicen los datos e información sobre sí mismos que han publicado en su auto-presentación en Alf para relacionarse virtualmente con el resto de la comunidad de la UNED. Con esa información en principio es con la que los otros miembros va a tener una idea previa sobre su identidad y sus ‘características’ personales de tipo intelectual. Después ya se irá asociando esa identidad a su comportamiento para ver qué encaja en nuestra precognición sobre el otro’ con quien nos relacionamos virtualmente y qué hemos de corregir sobre cómo pensábamos a priori que eran cada uno de los otros. El tema del que hablo no es un tema trivial hoy en día. Y la ‘cultura’ en torno a la gestión de identidades digitales es una nueva habilidad muy apreciada en las empresas que se desenvuelven el el mercado global y también debería serlo en las universidades más avanzadas y en sus espacios y ecosistema de aprendizaje on-line.

Este de abajo es un ejemplo de auto-presentación digital. Se trata de la información que el alumno de ‘Ciencias de la Tierra’ (Environmental Engineering), del MIT Paul Welle, (hoy estudiante de doctorado en Carnegie Mellon University) publicó al inicio de su participación en el MITUPV EXCHANGE, un proyecto por el que pasaron finalmente 4.600 alumnos, la mitad españoles ( y algunos casos de alumn@s Erasmus de universidades europeas) y la otra mitad, alumn@s todo tipo de ingenierías o postgrados del MIT. Paul usa para auto-presentarse como avatar una foto suya pequeña de vacaciones y centra su presentación en el texto. Paul usa menos de 140 palabras para auto-definirse, con gran eficacia; y, como los demás compañeros de clase eran alumnos primerizos de español, de ahí las imperfecciones en su redacción del español, a pesar de las cuales ‘se le entiende todo’. Me parece un muy buen modelo de auto-presentación para una comunidad virtual. Es un alumno de EE.UU. cuyo español esta en proceso de mejora y de ahi algunos giros lingüísticos pero se le entiende perfectamente. Vale la pena leerla con calma. (puedes ‘clickear’ sobre la foto para ampliarla leerlo cómodamente).

También para amplia la imagen, clickear aqui > +AMPLIAR

ALUMNO DEL MIT que quiere cambiar el mundo UNED Okp

Y, por otra parte, esa habilidad de hace una buena gestión de la identidad digital debería enseñarse tanto en enseñanza primaria, como media o superior explicando tantos sus ventajas y pros como su contras o peligros por las consecuencia de una mala gestión. Yo creo que esta habilidad debe, aunque en alguna forma esta implícita en las 11 habilidades, que definió el profesor Henry Jenkins  para desenvolverse con soltura en los nuevos medios digitales, -de ellas y del profesor Jenkins, -fundador del Comparative Media Studies, del MIT-,  hablaremos más adelante en esta asignatura-. Y, por supuesto es una de las cuestiones básicas de la alfabetización digital (digital literacy). Y también va a serlo en la dinámica educativa, en el aprendizaje y también en la vida ciudadana de hoy y del proximo futuro

En resumen, la buena gestión de la propia identidad en modo digital y su huella en el universo digital es una habilidad que hoy, y de cara al futuro, considero esencial. Y sobre todo lo es en el mundo de la educación en el que, de forma creciente, el componente virtual es más y más importante y, además. un tema que está por analizar y reflexionar por la mayor parte de los usuarios de Internet, es decir, por parte de casi todos nosotros.

Este post propone una reflexión sobre ello. Espero vuestros comentarios.

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10 comentarios

  1. Una de las características de la la sociedad del conocimiento en la que vivimos es que todos necesitamos datos, información de todo, a todo momento. Nuestras mentes se están acostumbrando a obtener cualquier dato instantáneamente a través de, principalmente, la web, y es por eso entre otras muchas razones por lo que es tan importante tener una identidad digital definida en los diversos entornos y plataformas digitales en los que nos movemos. Si un usuario desconocido propone una interacción mediante la web (comenta un post, te agrega a una red social, comparte un vídeo contigo) pero no dispone de ningún dato que facilite su reconocimiento, o que le defina (nombre propio, avatar, información de contacto…) nuestra respuesta será obviamente mucho más negativa que la que tendríamos si este usuario tuviese algún dato. Es decir: si queremos ser escuchados debemos tener una identidad propia en la web, igual que la tenemos en el “mundo real”.

    Por otro lado, creo que ser conscientes de la imagen que proyectamos en internet, de nuestro avatar y de nuestra huella digital es, como se dice en el post, sumamente importante. No sólo debemos aprender a diferenciar entornos web y actuar en consecuencia (igual que uno no toma la misma actitud en una clase de la universidad o en un bar con los amigos, tampoco se debe actuar de la misma manera en una red social personal que en el Moodle del máster) sino que también tenemos que tener siempre en cuenta que absolutamente todo lo que publicamos, por insignificante que pueda parecer, se quedará ahí aunque en apariencia desaparezca (si la web expira o la red social cierra). Siempre queda un rastro en internet que alguien podrá utilizar en un futuro, como sucede por ejemplo con muchas empresas que reciben información de usuarios de una red, cedida por la misma empresa que posee la web.
    Un minimo error o un comentario desafortunado podrá pasar factura en el futuro. En la carrera hace unos años un Community Manager argentino que gestiona cuentas de varios políticos importantes de su país nos comentaba cómo, por un mensaje de “buenos días” generado todos los días automáticamente en una de estas cuentas de twitter, estuvo a punto de ser despedido, ya que saltó horas después de un grave suceso en el país. La imagen del político en cuestión se vio gravemente afectada cuando, en medio del caos y la tragedia, deseó un alegre y soleado día a sus seguidores. Hasta ese punto puede llegar a afectar la información publicada en la web, y es por esto por lo que debemos de tener un gran cuidado.
    Por último, me gustaría resaltar la importancia que tiene, como se dice en el texto de esta entrada, que la huella digital y la identidad web se enseñen en la escuela como parte de las competencias básicas informacionales, ya que esos niños empezarán desde muy jóvenes a navegar en entornos web, con lo que su exposición será de una duración mucho más amplia que la nuestra, seguramente toda su vida. Y es de gran importancia que aprendar a gestionar esa información para no tener problemas en un futuro por una serie de publicaciones que realizaron de niños.


    • Sara, dices que “todos necesitamos datos, información de todo..”. No estoy seguro si la ‘necesitamos’ o que, como vivimos sumergidos en información tenemos esa sensación. Creo que la tenemos como ‘por castigo’, lo hayamos decidido o no. Por ejemplo, yo siento no tengo ninguna necesidad de ‘absorber’ toda la información que nos llega a través de la omnipresente publicidad. No me interesa y lo la quiero pero me persigue allá donde voy, o en cualquier televisor que ponga en marcha. Ese tipo de información, que yo no he pedido, intenta por todos los medios captar mi atención con el propósito de moldea o modificar mi capacidad de elección en relación a lo que anuncian. Para mi mas que información es una polución cognitiva. Y es curioso pero pro ejemplo en TV hay quien paga por que haya menos o no haya información. No toda la información es para aprender, la hay en medios y en el ambiente que nos rodea con diferentes propósitos casi siempre para persuadirnos de algo, normalmente con fines comerciales aunque también la hay para intentar modificar nuestra percepción o nuestra opinión sobre determinadas cosas; en realidad esa información esta intentado mermar nuestras capacidades de toma de decisiones.

      Con respecto a la relación información y tiempo te digo mi opinión:
      Información es hoy un concepto multidimensional, puede referirse a muchas cosas. Volviendo a tu frase “todos necesitamos datos, información de todo, a todo momento.” la leo y me recuerda a esos usuarios compulsivos de, por ejemplo whatsapp, que se comportan ‘como si’ necesitaran recibir los mensajes todo el tiempo y además contestar en tiempo real. Yo creo que no hay necesidad ahi; más bien hay ‘moda’, hay algo nuevo y fácil que antes no se podía hacer y ahora sí, y lo estamos experimentando. En realidad, esa ‘necesidad’ es ficticia.
      En realidad el marketing y las modas trabaja para crearnos necesidades ficticias, de cosas que en realidad son completamente prescindibles. En el caso de una urgencia a un peligro, la comunicación instantánea puede ser muy util; pero como dices nos hemos acostumbrado. Pero en mi modesta opinión muchas veces nos ayuda más la comunicación asincrónica de medios como el email que los mensaje invasivos de medios como whatsapp. Te interrumpen, -es algo muy invasivo-, y mucha gente se siente obligada a contestar de inmediato sobre cosas que podrían esperar. Eso conduce a la ‘procrastinación’ [ http://bit.ly/1RGjKQj ], es decir a” retrasar actividades o situaciones que deben atenderse, sustituyéndolas por otras situaciones más irrelevantes o agradables.”
      Todo esto se ha hecho masivo y, si una persona se aburre, es una forma de entretenerse y neutralizar su aburrimiento pero si no, este uso masivo e invasivo de la comunicación instantánea nos impide o retrasa el hacer cosas relevantes que deberíamos hacer en primer lugar. El asunto merece una reflexión, si te aburres es una forma de combatir tu aburrimiento, pero si no porque en realidad con cosas prescindible nos roba un tiempo que no podremos recuperar. Y es masivo. ¿sabes cuanto tiempo le dedican los mas de 18 millones de usuarios de Facebook en España cada día? Pues 75 millones de horas, ¡cada día! Yo les llamo a estos medios de entretenimiento “ladrones de tiempo”; puedes leerlo aqui: [ http://bit.ly/1zfL1C1 ]

      Con respecto a la identidad digital y su huella en el mundo virtual: estoy muy de acuerdo con lo que dices. Solo un matiz: la red sirve para divertirse y también para trabajar y para la interaccion personal. El ámbito virtual es el mismo para todo: y ahi están mezclados los ámbitos de la relaciones personales y del tiempo de ocio ye las relaciones profesionales, empresariales y/ o d e negocios, no son ámbitos divididos, Y por tanto, lo virtual los puedes usar para algo que te puede traer consecuencias contraproducentes para la vida real en el mundo físico si cometes imprudencias. Volviendo a lo q ue comentaba antes, el hecho de que hayas medios de comunicación instantánea en la red y sean fácilrs de usar puede hacer que en lugar de pensar qué vamos a hacer y luego lo hagamos, podemos hacer primero y luego pensar… y arrepentirnos cuando ya es tarde porque la informacion que s’subimos’ y compartimos esta ya mas alla de nuestro control. Cuando algo se ha hecho viral, ya no esta a nuestra alcance pararlo ni eliminarlo. Por eso es importante gestionar bien nuestra huella digital. Y por otra parte están los usos con mala fe de estos medios como por ejemplo, usarlos para hacer ‘ciberbullyng’

      Así que en internet es importante pensar y luego a hacer y no al revés. Sorbe todo porque si bien el uso puede ser en modo instantáneo pero las consecuencias malas o buenas pueden ser muy duraderas en incluso permanentes.

      Maneja bien todo esto del entono virtual, coincido contigo, es una habilidad muy importante hoy en día, y es algo que se debería aprender desde el colegio.


      • Buenos días,
        En primer lugar, estoy totalmente de acuerdo con lo que indicas en el primer punto. Está claro que nos vemos forzados a recibir la mayor parte de la información que nos llega cada día, ya que, como vemos, gran parte de los servicios “premium” de las distintas aplicaciones son versiones de las mismas sin publicidad. En este caso me refería específicamente a la información personal de cada usuario con el que interactuamos, posiblemente haya generalizado demasiado en mi afirmación anterior. Lo que quería era resaltar la importancia de tener un perfil definido (ojo, que no exhaustivo ni excesivo) en las redes si se quiere conseguir un mayor índice de respuesta, ya que actualmente creo que tendemos a desconfiar de todo aquel que se exprese anónimamente o de quién no podamos obtener ningún dato real (nombre, ublicación, si tenemos a alguien en común…)
        Con respecto a la información y el tiempo, insisto en que seguramente mi afirmación de “todos necesitamos información de todo, todo el tiempo” haya sido algo excesiva. Seguramente sea más correcto decir que “todos recibimos información de todo, todo el tiempo, y nos hemos ido adaptando a ello progresivamente hasta el punto de que no recibirla a cada segundo se convierte en un problema en ocasiones” (por ejemplo, los múltiples problemas que acarrea el “doblecheck” del whatsapp, o mismo la casi necesidad que sienten algunas personas, como bien dices, de ser contestados instantáneamente un mensaje en esta misma aplicación. Personalmente no conozco muchos casos así, ya que por suerte mi entorno es más relajado en ese aspecto y todos comprendemos que nadie está pendiente del teléfono 24/7 (simplemente nos limitamos a responder mensajes cuando tenemos un rato libre, o cuando no hay nada prioritario que hacer, como trabajos o estudios), pero sé que ha llegado a ser un grave problema para algunas personas, que se ven incapaces de sobrevivir 3 o 4 horas sin acceso a sus redes. Está claro, sin embargo, que la mayor parte de la gente que procrastina de vez en cuando lo hace recurriendo a las redes (y me incluyo en este grupo), ya que es un perfecto método evasivo en el que nunca te cansarás de estar, y que te puede hacer “perder” perfectamente una tarde entera de productividad.
        Por último, no puedo estar más de acuerdo en tu frase “en Internet es importante pensar y luego hacer”. Yo misma me sorprendo haciéndolo continuamente, y conmigo misma he podido ver esa evolución en mi comportamiento: pasé de ser una estudiante de bachiller desinformada que publicaba cualquier cosa que se me pasara por la cabeza, a ser una graduada que piensa siempre dos veces antes de compartir algo y antes de aceptar a alguien (ya que también he pasado de tener mis redes públicas a ocultar toda la información posible a aquellos que no sean mis amigos). En algunas de mis redes personales se mezclan tambien aspectos académicos/curriculares (uso de Twitter para prácticas de la UNED, profesores de la carrera como contactos en Facebook, contactos de mi trabajo que tengo en Whatsapp) y ahora más que nunca pienso si la información que estoy a punto de compartir (fotografías en mi perfil, post en mi muro, álbumes de fotos de viajes…) es necesaria o adecuada para que todos estos contactos la vean, o me puede dar problemas en un futuro. Es un proceso que hago casi insconcientemente, ya que cada vez soy más consciente de todos los problemas que acarrean las redes sociales y la información.


  2. DE MIGUEL ANGEL:
    Algo ha cambiado, está claro. Hemos dejado atrás el modelo de pensamiento matemático lineal al exponencial.

    Nuestra forma de vida ya no es lineal sino discontinua añadiría yo (en la línea de Richard Sennett o Zygmunt Bauman). Ya no se tiene un trabajo para toda la vida, como bien hace referencia el video. La gente cambia de trabajo, como el que cambia de coche o inclusive de vivienda. Ya no dura nada eternamente. Las historias de vida de nuestros padres no son las mismas que las nuestras hoy en día.

    Así, por ejemplo el vídeo sitúa a MySpace como la “gran red social”, cuando ahora es Facebook o Twitter (como bien se apunta en el post).

    Nos encontramos en que ya las empresas tienen fecha de caducidad. Empresas como Nokia o Blackberry que eran las empresas referentes haces unos años en el mundo de la comunicación móvil, han sido desbancadas por otras emergentes y quedando ya en un segundo plano. O el ocaso del gigante de la fotografía como Kodak que fuera referente durante muchos años de la fotografía digital. También podemos nombrar la empresa italiana Olivetti, que fue la empresa más fuerte de máquinas de escribir y después tuvo un papel discreto en el mundo de los ordenadores personales.

    Está claro que vivimos en un mundo acelerado, dinámico, exponencial!!.

    Por último, aprovecho para añadir otra arista más a este post.

    ¿Qué pasa con el impacto medioambiental? ¿Pensáis que también es exponencial en este nuevo modelo de Sociedad?

    Una simple búsqueda en el buscador de Google genera unos 7 gramos de dióxido de carbono. Para que os hagáis una idea de la cifra, hervir una tetera produce unos 15 gramos.

    ¿Sabéis cuantas búsquedas en Google se realizan al día?

    Pues os contesto a esta pregunta, para que no tengáis que buscarla. 3 billones de búsquedas al día.

    por Miguel Ángel marzo 14, 2017 at 11:32 am edit comment


  3. RESPUESTA A MIGUEL ANGEL:

    Miguel Angel, no se si con lo de ‘discontinua’ que quieres referir a ‘discreta’ en en sentido de ‘digitalización’. En lo que estoy de acuerdo es que el mundo , las cosas se han hecho mas fluidas, más ‘liquidas’ por usar la terminología de Bauman.

    Y no creo que la gente “cambia de trabajo, como el que cambia de coche o inclusive de vivienda” por elección o porque se haya hecho una ‘costumbre. En la mayoría de los casos lo hace porque no tiene más remedio ya que eso significa vivir con mucha más incertidumbre y eso es muy malo cuando te ocurre sin poder evitarlo. Nos gusta la certidumbre y no lo contrario por razones obvias y el mundo de la digitalización lo que ha hecho es aumentar el ritmo el cambio y con ello, la incertidumbre, algo de los que no habla mucha gente y de lo que sí hizo una profunda reflexion sobre todo Zygmunt Bauman. Y de ahí su pesimismo sobre la ‘modernidad’ que hay traído la globalización y la digitalización (que no son los mismo.

    Tienes razón con lo efímeras que se han vuelto las empresas que antes parecía que iban a dura siempre. Asi lo expuse, ya que citas a Kodak, ene este texto: “Kodak Kaput”,que esta en: http://bit.ly/2nc5F9O

    Sobre el medio ambiente, ya ves que tampoco estamos para ser muy optimistas, a pesar de que la concienciación ha subido bastante, pero con los nuevos dirigentes de cierto países, negando el Cambio Climático, esto solo lo podrá arreglar la educacion a gran escala sobre ello. Haya que tener confianza en las nuevas generaciones mejor educadas al respecto. Yo confío en jóvenes, por ejemplo como Ben Glass. Miralo aquí: http://bit.ly/VmDYJM


  4. Empecemos por el método de respuesta que utilizo. Mi perfil de Google+ Así pues ya me expongo a la mirada pública.
    Mi perfil profesional por decirlo de alguna manera, el serio, el que muestro a mis alumnos y a los que investigan sobre mi. Mi escaparate que oculta los ‘otros perfiles’
    No soy un ingenuo, se perfectamente que se me puede rastrear, pero me siento cómodo teniendo dos vidas, o más en Internet.

    La huella digital es algo ha llegado a mi generación, creo que somos ‘los perdidos’ pero rozando a los nativos digitales, sin que sepamos muy bien como gestionarlo.

    Los inicios de la participación en la red fueron bajo la mascara de un avatar, un nick, un usuario de foros que guardaba celosamente su intimidad y que formaba una personalidad oculta. Sin embargo la llegada de las redes sociales masivas, Twitter y Facebook sobre todo, han cambiado este paradigma y los usuarios regalan su intimidad.

    Vemos lo que comen, donde y cuando nuestros amigos, conocidos o simplemente cualquiera que tenga a bien exponerse.

    Como profesor de adolescentes y jóvenes les muestro, los resultados de una búsqueda de si mismos, tratando de hacerles ver que muchas veces sus vergüenzas son públicas y permanentes.

    Y que, aunque la normativa europea nos da el Derecho al olvido, este no es efectivo en la mayoría de casos.

    Se trata de pensar en como nos verá el yo del futuro, el responsable de RRHH que vea las fotos de las vacaciones de hace 10 años.

    La huella digital se convierte en un tatuaje muy difícil de borrar y que debemos ser conscientes de que nos marcará de por vida. Y que algo que puede ser gracioso entre amigos a los 18 nos puede apartar de grandes oportunidades a los 30.

    Creo que esta concienciación es imprescindible y que para llegar a ella debería empezarse por formar a los educadores.


    • Javier, para mí uno de los placeres o de las delicias de la tecnología, -en modo positivo-, es la de hacer algo que antes nunca se pudo hacer: la generaciones anteriores a la nuestra, salvo creencias esotéricas, o en la ficción literaria, nunca pudieron sentirse ‘cómodos’, como te ocurre a tí experimentando el tener dos ‘vidas’, o más, con capacidad de interacción con otros humanos vivitos y coleado en el mundo físico pero que también tienen ese mismo desdoblamiento intelectual que ahora permite lo digital combinado con Internet. Lo mejor para mí de esa experiencia es que se trata de eso, de explorar territorios intelectuales apenas explorados pro nosotros y nunca por nuestros abuelos y abuelas. Obviamente es un disfrute con sus riesgos, pero es un disfrute y una emoción, a pesar de que conocemos como he dicho sus riesgos y contrapartidas. Un disfrute que se deb aplicar con cierto grado de alerta. Y la alerta si que la llevan experimentando los humanos desde los homo sapiens y antes, o sea que por esa parte incluso nuestros genes están acostumbrados.

      Hombre, llamar a nuestra generación los perdidos me parece un poco exagerado. Es cierto que experimentando cosa que nunca había existido antes como el ‘mundo’ digital virtual, en algún momento, en algún lugar virtual podemos extraviarnos, por yo lo dejaría en ‘novatos’ de lo digital, pero tenemos a cambio la emoción de hollar lo nunca ante conocido. Eso no ocurre en cambio los ‘nativos digitales’ (aunque hay quien asegura que no existen:
      http://bit.ly/2n74N5H )
      Yo a los que tú llamas ‘nativos digitales’ ya los veo que todo lo digital ya lo dan por hecho como siempre hubiera estado ahi. O sea que la emoción de la exploración y el asombro no lo práctica, Ellos se lo pierden.

      Lo del ‘derecho al olvido’ es un tema muy interesante. Sirve para que la gente crees que puede ester tranquila porque tars pedirlo porque ya hay una ley que lo permite, le dan una satisfacción en forma de e-mail en el que una empresa le informa que su petición ha sido cursada y llevad a cabo, pero solo es eso, una gestión cuya eficacia dentro de la fractal inmensa del mundo virtual es ínfima. Google te podrá decir que ellos lo han eliminado de sus búsquedas, peor es no da ninguna garantia real (porque es imposible) que ese contenido haya dejado de existir en la inmensidad del universo global de todos los servidores conectados… Por eso esta bien que le recuerdes a tus alumnos de “hacerles ver que muchas veces sus vergüenzas son públicas y permanentes…” o ‘lo podrán ser en el futuro’ si “alguien las busca.”

      Suscribo lo que dices de que: “esta concienciación es imprescindible y que para llegar a ella debería empezarse por formar a los educadores.”…

      Y con esto llega une buena pregunta… sí pero
      ¿quién educa a los educadores.? 😉


      • Un par de apuntes solo. Lo de perdidos es pq soy de finales de los 70 asi que entro en la llamada ‘generacion perdida’.
        http://www.elconfidencial.com/sociedad/2015-06-14/que-fue-de-la-generacion-perdida_881949/
        Iba un poco por esto. Frente a los ‘nativos digitales’ que son los que nacieron a partir del 80… aunque por supuesto las fechas cambian.
        https://es.wikipedia.org/wiki/Nativo_digital
        Y segun wikipedia me toca la generacion X… es mas chulo apuntarse a aquellos tipos de principos del XX.
        En cuanto a la última pregunta que lanzas, lo tengo muy claro: esta es una de las competencias que deberia tener un docente, al igual que sabemos o deberiamos comunicar verbalmente o por medio de una pizarra. Y quien nos forma para escribir en una pizarra?
        Y por ahi va una idea que me ronda en la cabeza para asaltar el TFM… pero bueno, eso es otro rollo.


  5. La analogía no puede ser mejor. Creo que es importante y más aún en un mundo globalizado en el que la repercusión es mayor, el hacer un uso responsable y adecuado de Internet. Lo que hagamos en Internet, en Internet se queda. La información es muy valiosa para que sea borrada. Sino que se lo digan a Malte Spitz que su compañía de telefonía tenía más de 35.830 líneas de código con información suya http://bit.ly/1pwUiAf

    Hoy en día usamos Google para todo, y cuando conocemos a una persona lo primero que hacemos es buscar en Internet para ver que encontramos. Por eso, es importante que nuestra perfil digital sea lo más acertado posible.

    En Japón por ejemplo, se le da mucha importancia a las tarjetas de visitas o como ellos las llaman, los meishi http://bit.ly/2nt6r2j Una buena presentación puede llevarte al camino del éxito.

    Yo por experiencia propia, siempre recomiendo que se separen el perfil profesional al personal. En mi caso, mi cuenta personal de Twitter empezó con un uso más personal y finalmente el ámbito profesional la fue acaparando. Asimismo, debemos separar opiniones personales con las “institucionales”. Por ejemplo, en nuestra empresa, este es un error que suele pasar más a menudo de lo que pensamos.

    Lo que si está claro es que hoy en día gestionamos diferentes perfiles digitales, al igual que en nuestra vida gestionamos nuestros diferentes roles sociales. No es lo mismo el rol de profesor, o padre, amigo, … Por este motivo, es importante saber separar cada situación, además el comportamiento no es el mismo frente a un cliente que a un amigo o familiar.

    Sin duda, nuestra presencia digital dirá mucho de nosotros. Desde que foto ponemos en nuestro perfil en una red social http://bit.ly/2mmmaAs o inclusive dependiendo del correo electrónico que usemos http://bit.ly/2nLh5ie.


    • Miguel Angel, me alegro de que coincidamos en nuestras preferencias sobre las analogías.
      Me parece muy acertado que les digas a tus alumnos que ‘separen’ el perfil profesional del personal. Y no es menos importante lo de que “debemos separar opiniones personales con las “corporativas”. Comparto contigo que eso es importante. Entrar a algún ejecutivo en su cuenta de empresa a través del iPad de sus hijos combinado con usar una contraseña muy débil fue algo que pagó muy caro. Lee si te interesa el tema este texto que escribí (mi titulo era “Los Papeles de Panamá no estaba en la caja fuerte). Está en: http://bit.ly/1SDyxgv

      También me parece muy bien la reflexión sobre que “nuestra presencia digital dirá mucho de nosotros”.

      Una sugerencia… ¿Porque no aplica esos criterios en la tarea que os he pedido de crear vuestra auto-presentación en Alf? Eso estaría muy bien. 😉
      Ya hay quién lo ha hecho.



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