Archive for the ‘Carlos Escaño’ Category

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Semántica cotidiana de la tecnología

mayo 7, 2012

Hola compañer@s:

A raíz de la propuesta de Adolfo (preguntar a personas cercanas sobre definiciones de ciertas tecnologías), he preparado una breve videoencuesta sobre “qué es un ordenador”.

El vídeo lo he titulado “Semántica cotidiana de la tecnología” y hay alguna que otra respuesta muy interesante.

Os lo pongo aquí le echéis un ojo.


 

Esperamos aquí vuestros comentarios y vuestras ‘definiciones’.

Jose Carlos Escaño Gonzalez

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El Gran Hermano te ama

abril 21, 2012

8 ideas sobre cómo perder el control de tu vida privada en Internet

Imagen: Carlos Escaño (CC) BY-NC (versión derivada de imagen “Autorretrato” de Perdidoenlared Control+C)

1. Matrix existe (… y cobra por horas)

Lyotard explicaba que una forma de legitimación del conocimiento en nuestra época es el poder: decidir sobre lo que podemos conocer y lo que no. El control de la realidad es un elemento clave. Lógicamente quien construya la realidad tendrá siempre muchas posibilidades de tener “la razón” y un tanto por ciento muy elevado de la información es generada por los mass media. Internet es un sub-contexto que ha caído dentro del gran contexto informacional recreado por grandes corporaciones. Nos resistimos a caer, pero… ¿Quien facilita  y monitoriza nuestra conexíón? Los oscuros decididores lyotardianos (esos mass media) han construido una realidad ad hoc, un proto-matrix que cohabitamos. Si esta premisa es real nuestras vidas están paseándose por el escaparate que llamamos ciberrealidad. Nuestras vidas ya les pertenecen. Sólo debemos pagar el cobro que Matrix nos reclama por habitarla: el precio es demasiado alto…

2. ¿Quieres avance tecnológico? Renuncia a tu vida privada

Si no renuncias a parte de tu privacidad no puedes aceptar los últimos avances tecnológicos”, afirma Eric Smith, presidente de Google. Pero ¿realmente es inevitable, o es el modelo que se ha implantado? ¿No hay maneras legales de impedir que nuestra información sea recabada y gestionada por las empresas que nos ofrecen dicha tecnología? Creemos que sí, y que en cualquier caso, es obligación de esa empresa poner las medidas para ajustarse a la ley y al derecho a la intimidad de las personas. Nos venden la idea cada vez más extendida de que renunciar a la privacidad es un “mal menor”, a cambio de lo último en tecnología, y nuestra vida privada pasa a ser propiedad de otros.

3. El sutil arte de la censura

Pluralidad de cosmovisiones confluyen en la Red, donde libremente colgamos opiniones en plataformas abiertas a la gente… en teoría. En la práctica, las plataformas donde alojamos los contenidos pueden decidir y deciden, por ejemplo Youtube, censurar un discurso de Hugo Chávez o un documental que cuestiona el poder político en Italia

 

La empresa Youtube alega “contenidos inadecuados” o “derechos de autor”, pero queda constancia de que mide los vídeos con diferente rasero, aplicando la censura selectiva. En la era del cloud computing, la potestad (legal, pero en último término ética) sobre lo que es lícito o ilícito para ser mostrado no recae sobre nuestro criterio, ni sobre el criterio más justo, sino sobre los criterios (léase intereses) de entidades empresariales y/o gubernamentales.

Imagen de Mikel Garcia (CC) BY-NC (versión derivada de imagen “Censored” de Mick & Wout)

4. Redes Sociales: redes comerciales

Saber más de ti que tú mismo, el súmmum de la publicidad al alcance de cualquier empresa, gracias a las redes sociales. Pueden segmentarnos, clasificarnos. Publicidad a la carta, gracias a los datos personales que introducimos en las redes sociales. Facebook o MySpace fueron salpicadas por la polémica cuando quedó al descubierto que filtraban datos confidenciales y de rastreo de los usuarios a las empresas de publicidad. Con la reciente compra por parte de Facebook del editor de fotografías Instagram, el control sobre el almacenamiento de nuestras imágenes ha cambiado de manos sin previo aviso, y Facebook dice que todo seguirá igual, pero ¿quién se fía cuando el usuario es pura mercancía al servicio de la rentable publicidad?

Imagen de Mikel Garcia (CC) BY-NC (versión derivada de imagen “Facebook friends photo grid” de Dan Taylor)

5. Te mando un mensaje ¿privado?

¿Quieres enviarme un correo que sólo lea yo?… Mándame un correo postal. Es más seguro que el correo electrónico, cuya información es susceptible de ser archivada por el administrador del sitio. Si el administrador es tu jefe (en una cuenta de correo electrónico laboral), la ley le permite acceder a tus mensajes. Si el administrador es una cuenta personal, no te creas inmune: Yahoo!, Hotmail o Gmail pueden escanear y almacenar tus mails (también los eliminados) y conocen sobre qué hablas y con quién. Si el mayor perjuicio es el spam, no es tan grave. Pero por si acaso, cuidado con lo que envías, porque ese gigantesco almacén de datos puede ser una presa codiciada para fines no muy transparentes.

6. Edición invisible o quis custodiet ipsos custodes?

¿Qué pensarías si tu vecino o cualquiera que ande por la calle fuera quien organizara tu agenda sin tu consentimiento? No te preocupes, esto no sucede. Bueno, puede suceder si tu vecino o viandante está trabajando en Facebook o Google y accede al rastro que dejas impreso en la red. Estas empresas practican la edición invisible (Eli Pariser, 2011). Edición generada sin nuestro consentimiento: Google organiza tus búsquedas sin tú saberlo: qué navegador usas o desde dónde y cuándo buscas. Facebook prioriza las actividades de tus amistades por tus afinidades o ideología…, sin tú saberlo: a  través de algoritmos discriminadores hay robots que organizan tu agenda: qué buscar y con quién relacionarse. Robots vigilantes del flujo de información, pero… ¿Quién vigila a los vigilantes?

7. Idea para película de ciencia ficción

Imagínate a ti mismo en un futuro inmediato. Un futuro donde centro del espionaje a escala mundial esté operativo controlando cada bit de información de la red. Un centro vigilado con extrema seguridad y en el que queda grabado cada paso que das en Internet: quedarán registrados emails, búsquedas, llamadas por móviles, datos de tarjetas de crédito… Todo. Imagínate que más de un gobierno quiere poner en marcha un plan de control a sus ciudadanos (por ejemplo, se nos ocurren… E.U.A. y Reino Unido) e imagínate que quieren hacer que el Gran Hermano de 1984 de George Orwell se convierta en una pesadilla real.

Bien, deja de imaginarlo:

• WIRED:  The NSA Is Building the Country’s Biggest Spy Center (Watch What You Say)

• PERIODISTA DIGITAL: Gran Bretaña vigilará Internet y monitorizará llamadas y mensajes

8. Yo he visto cosas que vosotros no creeríais…

El futuro de la web 4.0 pasa por implementar un completo sistema operativo en la web, según Nova Spinvack . Esta web estará operativa en menos de dos décadas: tecnología con una potencia y velocidad iguales al nivel de procesamiento neuronal humano. Inteligencia artificial desarrollada en la nube. Se establecerán lazos distintos con la máquina. Ese sistema operativo tendrá capacidad para actuar en nuestro trabajo o en nuestra educación de manera “autónoma” ¿Dónde entrará nuestra voluntad de control ante esta circunstancia? ¿Dónde estará entonces la frontera entre privacidad-esfera pública?

En 2019, según la obra magna de R. Scott, viviremos un futuro en el que los Blade Runners correrán tras androides replicantes con inteligencia artificial, pero… ¿Y si finalmente somos nosotros quienes corramos delante de los replicantes?

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Evolución Tecnológica y Educación Crítica

marzo 26, 2012

‘Who controls the past controls the future’. 1984, (1949) George Orwell

Vivimos tiempos exponenciales. La evolución exponencial del desarrollo tecnológico que Ray Kurzweil preconiza, señalando que así será a pesar de las recesiones, provoca diferentes reflexiones. Se torna en análisis ineludible las implicaciones educativas.

En ese proceso evolutivo están en juego conceptos como el progreso acelerado y la idea de cambio paradigmático, el desfase de ciertas reglas del juego (cívico) y el olvido de logros socieoeducativos. En este sentido, quiero apuntar algunas ideas para la reflexión:

Olvidar el pasado se puede convertir en un acto temerario: hay logros sociales (sanidad o educación públicas, o la propia democracia, como ejemplos) que nos han costado mucho esfuerzo, sangre y sufrimiento para estos sean defenestrados en el cajón del olvido. Avanzar sin ‘rumbo’ aparente es imprudente: si no avanzamos con rumbo, el rumbo será impuesto por otros. No enmendar errores presentes será siempre un hecho irreflexivo: no existiría, por tanto, el aprendizaje. El progreso tecnológico debiera estar relacionado con estos criterios. Debe estar sometido a una crítica permanente como deben igualmente estar sometidas áreas como la política o la educación. El progreso tecnológico es necesario, oportuno y beneficioso para la educación, pero cuando está orientado bajo criterios consensuados, democráticos y en aras del procomún. Si el avance está auspiciado por intereses privados es un camino que estará controlado siempre por el poder económico -hoy globalizado-, siempre al margen de perspectivas democráticas.

El avance exponencial de la tecnología no es un factor positivo per se. Ante tal circunstancia la educación debe plantearse al menos la siguiente disyuntiva:

1: Por un lado, observando nuestro presente político, tenemos la opción de adaptarnos complacientemente a los cambios futuros y a una selva tecnológica, donde domina la ley del más fuerte (económica y competitivamente hablando), donde se hace real lo que quieran los grupos de poder, obviando de esta manera sus mecanismos de control y mostrándonos indiferentes a las implicaciones ético-sociales que cualquier acción educativa debe mantener. Actitud que en el fondo sería contradictoria, pues quien obvia las implicaciones ético-sociales está visibilizando una ‘ética’ específica con su “no implicación”. Es decir, no existen actos asépticos (políticamente hablando) en educación.

2. Por otro lado, teniendo en cuenta ese mismo presente político…. tenemos la opción de conocer los caminos que marca la ley de la selva tecnológica para los cambios futuros, promocionando una alfabetización digital real, que sea crítica y creativa a la vez. Ejercer la crítica sobre los grupos de poder, sin obviar sus mecanismos de control y mostrándonos conscientes y participativos en las implicaciones ético-sociales que cualquier acción educativa debe mantener, para así intentar un cambio y transformar aquello que no sea beneficioso para la comunidad. Asumiendo de esta manera que la tecnología (como la política y la educación) debe estar guiada por intereses comunes, en beneficio de la colectividad social.

En este sentido, y como posible conclusión, no podemos pensar en el cambio tecnológico como algo incontrolable porque realmente sí está controlado (por grupos de poder), pero no por nosotros. Desde la educación debemos proteger, si lugar a dudas, los procomunes y necesitamos generar cambios desde la reflexión y pensando democráticamente. No obstante, la realidad (económica) contradice esta labor día a día. Sin embargo, en nuestra reciente historia moderna los cambios paradigmáticos han sido generados o por el peso descomunal del motor económico o, a veces de manera esperanzadora, por la unión social y crítica. ¿La educación en qué lado debiera estar? Bajo mi punto de vista lo veo muy claro. La segunda (y dificilísima) opción es la oportuna. No obstante, desde la educación no podemos caer en el pesimismo: el pesimismo no es nunca nuestra competencia.