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Mi huella digital. Cómo gestionamos nuestra identidades digitales. Mi ‘Yo’ y mi Avatar

marzo 13, 2017

Hace pocos años se puso de moda el concepto de “Huella de Carbono” para promover la idea de la conciencia ecológica en la gente, ofreciendo y publicando datos sobre el impacto que la actividad humana en sus diversas formas de producción deja en el ecosistema planetario. Una forma impactante de mostrarlo es la de ofrecer datos sobre lo que la ‘fabricación’ de algo que hacemos aporta en CO2 a la atmósfera que tiene que ver con el calentamiento global y el cambio climático.

Eso se relaciona con la ‘huella de carbono’, de ése algo. Según  Wikipedia: “Se conoce como huella de carbono a «la totalidad de gases de efecto invernadero (GEI) emitidos por efecto directo o indirecto de un individuo, organización, evento o producto» . Tal impacto ambiental es medido llevando a cabo un inventario de emisiones de GEI o un Análisis de ciclo de vida según la tipología de huella, siguiendo normativas internacionales reconocidas, tales como ISO 14064, PAS 2050 o GHG Protocol entre otras. La huella de carbono se mide en masa de CO2 equivalente. Una vez conocido el tamaño y la huella, es posible implementar una estrategia de reducción y/o compensación de emisiones, a través de diferentes programas, públicos o privados”. Es decir que la ‘huella de carbono’ podría dar una idea del impacto sobre la atmósfera que tiene el hagamos una determinada cosa, dentro del medio ambiente en que vivimos. En un suplemento sobre Innovación en el que colaboro, ya hace unos años, colocamos ya hace tiempo en portada como único motivo gráfico la ‘huella’ de carbono que generaba el crear y editar dicha publicación desde el escribir los textos, pasando por todo el proceso de edición hasta la impresora en la rotativa y la distribución a los kioscos. Esta fue aquella portada:

Portada huella de carbono Innovadores

La idea era que el lector tomara conciencia al leer el suplemento ese día, de que cada cosa que hacemos deja su huella en la naturaleza. En el interior en un reportaje estaba explicado la aportación de cada una de las fases de fabricación del suplemento.

Quiero utilizar esta metáfora de la ‘huella de carbono’ para que caigamos en la cuenta de que lo mismo ocurre, -en otro orden de cosas, naturalmente, no en la ecología sino en relación a la ‘Economía de la presencia’ (valores de la presencia) en la red-, con toda nuestra actividad en todos los procesos de la digitalización que tienen que ver con cada un@ de nosotr@s. Un aspecto importante de ello lo integran los ‘rastro’s que dejamos  de nuestra presencia digitalizada en Internet, por ejemplo. En todo lo que hacemos en Internet nuestra ‘presencia’ virtual deja ‘huella’. Una huella que gracias a las ‘search tecnologies’  (‘tecnologías de busqueda’) se puede encontrar. Es decir, para bien o para mal, casi todas nuestras huellas digitales (si no están encriptadas) se pueden ‘rastrear’. Ese es un aspecto de la actividad virtual que no tenemos en cuenta y que tiene hoy, o puede tener en el futuro, muchas consecuencias para cada uno o cada una de nosotros. Deberíamos ser mucho mas conscientes de ello y tener en cuenta que nuestras acciones de internet nos pueden favorecer (si nuestra presencia en internet la gestionamos adecuadamente) o perjudicar, según lo que hagamos. Hay quien ha tenido que dimitir de su cargo por una sola frase publicada en twitter, o por publicar sus fotos en una Web. Hay casos muy conocidos de dimisiones e incluso capturas de delincuentes que la policía ha podido localizar gracias a la huella digital que han dejado en Internet. Deberíamos se conscientes de que las cosas que escribimos y publicamos en la red están ligadas mediante el software el Big Data que gestiona en el Internet social nuestra identidad digital que es ‘buscable’, y ‘rastreable’ (o susceptible de ‘tracking’ o ‘monitorización‘, ‘visible a la tecnologías de Dead reckoning que es un concepto de viene el argot náutico, -‘navegación por estima’ y que también se esta aplicando ahora en Inteligencia Artificial y en robótica-. Sabido es que si tenemos activado el GPS o la ‘geolocalización‘ de nuestro smarthone, los registros de nuestros movimientos puede ser rastreados, grabados y almacenados.

Nuestro Avatar

Hay un aspecto importante en relación a nuestra ‘huella digital’, es cómo queremos (gráficamente) que aparezca reflejada o representada en la comunicación virtual que se produce a través de la red. Normalmente ya es un hecho común que la identidad digital suele llevar una foto o una representación gráfica alegórica o avatar (elegida o no), junto al nombre de cualquier usuario. EstoObviamente, las personas no se relacionan con los demás de la misma manera en los distintos ‘lugares’ que lo hacen ni la relación es la misma aunque las personas sean las mismas. Los mismos compañeros de trabajo no se relacionan igual en una reunión dentro del trabajo, que tomando un café después de salir de la oficina. Es decir, que aunque en el mundo físico solemos presentarnos con la misma identidad, gestionamos de forma diferente, con comportamientos diferentes según el contexto de la interacción social.

En la relación entre personas a través de medios digitales, la comunicación humana necesita tener al menos una hipótesis o una cierta ‘precognición’ sobre la identidad de quien va a recibir el mensaje que enviamos, de la misma manera que quien lo recibe tendrá una hipótesis sobre quien el que se lo envía. Necesitamos, de alguna manera poner ‘cara’ a quien está en el otro lado de los procesos d e comunicación virtual en los que estamos involucrados.Es decir que la presencia virtual necesita soportarse en una representación de la identidad. También cuando participamos en una comunidad virtual del tipo que sea, por ejemplo una red social o un escenario de un ciberjuego colectivo en red, lo primero que hay que hacer para pertenecer a la comunidad virtual de que se trate, es describir nuestra identidad en un perfil, con datos y texto (presentación alfanumérica) y añadir una foto o gráfico que ‘nos representa’, es la parte mas visible de nuestra ‘representación virtual’. Mucha gente prefiere en lugar de una foto real poner una imagen ficticia que hace de representación (‘avatar’) de la identidad.  En un anuncio de Coca Cola de hace unos años se describía como serían las escena de la vida cotidiana si cada cual pudiera cambiar su aspecto físico en la vida cotidiana al modo en que cambia las auto-representaciones representaciones visuales en la red. Es como si cada persona adoptara a voluntad en el mundo real, según su preferencia momentánea, el cómo mostrarse a sí mismo/a ante los demás igual que se hace en el mundo virtual (en el que una persona puede tener, al tiempo, múltiples identidades virtuales.  Era algo así como ‘en el mundo virtual casi nadie es lo que parece’, es decir , no tiene nada que ver a como se le ve en el mundo físico. Estas son algunas imágenes:

MI yo y MI AVATAR

El vídeo sobre la irrupción de ‘avatars’ en el mundo físico, como anuncio, es muy divertido:

https://youtu.be/Kwke0LNardc

Todo parecía un videojuego de gran estética. Pero la cosa cambia si tenemos en cuenta, que las identidades digitales que gestionamos para nuestra diferentes propósitos vitales, que lo digital y lo virtual, también se usan para trabajar, para educación, para el comercio o la salud e incluso para cuestiones legales. De ahí la importancia esencial de la firma electrónica en la gestión de la identidad digital, sobre todo en estos tiempos de ‘posverdad‘ (mentira emotiva o truthiness) también llamada en política ‘verdad alternativa‘. Suplantar una identidad digital en algunos caos puede ser incluso un delito.  Y entonces surgen multitud de preguntas y de cuestiones sobre la identidad en el medio virtual donde cualquiera en lugar de su aspecto físico puede adoptar una representación de su identidad a voluntad que no tiene que coincidir con su aspecto fisco real. Incluso se puede inventar varias identidades distintas representadas digitalmente y usarlas según desee. Hay persona que usan en cada entorno virtual un avatar o aspecto visual distinto e incluso ha quienes están participando con varias identidades simuladas distintas a la vez.

La gestión de la identidad y de la auto-presentación digital para usarla en la ‘precognición’ inicial en comunidades virtuales merece una seria reflexión. Me gustaría que los alumnas y alumnos de esta asignatura analicen los datos e información sobre sí mismos que han publicado en su auto-presentación en Alf para relacionarse virtualmente con el resto de la comunidad de la UNED. Con esa información en principio es con la que los otros miembros va a tener una idea previa sobre su identidad y sus ‘características’ personales de tipo intelectual. Después ya se irá asociando esa identidad a su comportamiento para ver qué encaja en nuestra precognición sobre el otro’ con quien nos relacionamos virtualmente y qué hemos de corregir sobre cómo pensábamos a priori que eran cada uno de los otros. El tema del que hablo no es un tema trivial hoy en día. Y la ‘cultura’ en torno a la gestión de identidades digitales es una nueva habilidad muy apreciada en las empresas que se desenvuelven el el mercado global y también debería serlo en las universidades más avanzadas y en sus espacios y ecosistema de aprendizaje on-line.

Este de abajo es un ejemplo de auto-presentación digital. Se trata de la información que el alumno de ‘Ciencias de la Tierra’ (Environmental Engineering), del MIT Paul Welle, (hoy estudiante de doctorado en Carnegie Mellon University) publicó al inicio de su participación en el MITUPV EXCHANGE, un proyecto por el que pasaron finalmente 4.600 alumnos, la mitad españoles ( y algunos casos de alumn@s Erasmus de universidades europeas) y la otra mitad, alumn@s todo tipo de ingenierías o postgrados del MIT. Paul usa para auto-presentarse como avatar una foto suya pequeña de vacaciones y centra su presentación en el texto. Paul usa menos de 140 palabras para auto-definirse, con gran eficacia; y, como los demás compañeros de clase eran alumnos primerizos de español, de ahí las imperfecciones en su redacción del español, a pesar de las cuales ‘se le entiende todo’. Me parece un muy buen modelo de auto-presentación para una comunidad virtual. Es un alumno de EE.UU. cuyo español esta en proceso de mejora y de ahi algunos giros lingüísticos pero se le entiende perfectamente. Vale la pena leerla con calma. (puedes ‘clickear’ sobre la foto para ampliarla leerlo cómodamente).

También para amplia la imagen, clickear aqui > +AMPLIAR

ALUMNO DEL MIT que quiere cambiar el mundo UNED Okp

Y, por otra parte, esa habilidad de hace una buena gestión de la identidad digital debería enseñarse tanto en enseñanza primaria, como media o superior explicando tantos sus ventajas y pros como su contras o peligros por las consecuencia de una mala gestión. Yo creo que esta habilidad debe, aunque en alguna forma esta implícita en las 11 habilidades, que definió el profesor Henry Jenkins  para desenvolverse con soltura en los nuevos medios digitales, -de ellas y del profesor Jenkins, -fundador del Comparative Media Studies, del MIT-,  hablaremos más adelante en esta asignatura-. Y, por supuesto es una de las cuestiones básicas de la alfabetización digital (digital literacy). Y también va a serlo en la dinámica educativa, en el aprendizaje y también en la vida ciudadana de hoy y del proximo futuro

En resumen, la buena gestión de la propia identidad en modo digital y su huella en el universo digital es una habilidad que hoy, y de cara al futuro, considero esencial. Y sobre todo lo es en el mundo de la educación en el que, de forma creciente, el componente virtual es más y más importante y, además. un tema que está por analizar y reflexionar por la mayor parte de los usuarios de Internet, es decir, por parte de casi todos nosotros.

Este post propone una reflexión sobre ello. Espero vuestros comentarios.

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¿Es necesaria una dieta digital?

junio 12, 2014

En la sociedad actual, los medios digitales se han convertido en una parte importante (a veces imprescindible) del trabajo y del ocio. Raro es el empleo en el que no se utiliza un ordenador, un smartphone o una tablet. Incluso la gente sin empleo tiene en Internet la mayor fuente de búsqueda de trabajos a nivel mundial. Pero es que además, estas tecnologías se han apoderado de nuestra vida personal: contactamos con nuestros familiares y/o amigos a través de Whatsapp o Skype, compartimos nuestras fotografías y pensamientos con cientos de ¿amigos? en las redes sociales, twitteamos, enlazamos, subimos, bajamos…

No se puede discutir que las nuevas tecnologías y especialmente Internet han cambiado nuestra vida y, sobre todo, nos la han facilitado mucho. Pero como todo, el uso abusivo de algo puede llegar a convertirse en un problema. Ante la situación alarmante de muchos individuos que no han sabido adaptarse a la tecnología de manera funcional y ésta ha absorbido sus vidas, surge el concepto de “dieta digital”.

La dieta digital

La dieta digital podría considerarse como un proceso en el que liberarse de esos “kilos de más”, entendiendo por kilos la cantidad de tiempo que perdemos delante del ordenador y demás dispositivos tecnológicos sin ser necesario.

¿Cómo saber si nos tenemos que poner a dieta?

Daniel Sieberg, autor del libro “The Digital Diet” y experto en tecnología de Estados Unidos, nos propone una especie de “calculadora” para saber la dependencia que tenemos de nuestros dispositivos. De hecho, el modo de calcular el e-peso nos recuerda al modo de proceder con el índice de masa corporal, aunque el autor indica que no hay una fórmula mágica, sino más bien un decálogo. Consiste en sumar lo siguiente: 3 puntos por cada teléfono móvil del que se dispone, 5 por cada servicio de sms, 1 por cada ordenador portátil, 1 por cada ordenador de sobremesa, 2 en el caso de tener una tablet, 1 por cada libro electrónico, 5 por cada identidad en Internet, 2 por cada cuenta de correo, 1 por cámara digital, 2 por cada blog que se escribe y 1 por cada aparato que necesite cargador. Una vez sumado todo, sería preocupante si el resultado va de 25 a 35 puntos y se podría hablar de adicción a partir de 36. Todo esto, claro está, con todas las salvedades posibles.

A partir de este cálculo, el autor propone una desintoxicación completa en cuatro pasos para volver a tomar conciencia de lo que la tecnología supone en nuestra vida y comenzar a usarla de nuevo poco a poco. A pesar de esto, Sieberg no se declara anti-tecnológico, simplemente entiende que la tecnología hay que usarla con cautela y sin obsesionarse.

 

Daniel Sieberg Post Marta

Un experimento… o más de uno

Llegados a este punto nos podemos empezar a preguntar si utilizamos la tecnología más allá de lo que somos conscientes, si podríamos vivir prescindiendo de ella unas horas al día o simplemente si podríamos eliminarla totalmente de nuestras vidas. ¿Cómo sería nuestra vida sin tecnología? Hubo un momento en que las comunicaciones eran a través del teléfono fijo, nos enviábamos cartas, leíamos las noticias en el periódico o las veíamos en televisión (a las horas prefijadas) y nos enseñábamos las fotos en álbumes de hojas reales. Por no ir más atrás en el tiempo.

Aunque la mayoría de nosotros no nos lo planteemos, sí que ha habido algún experimento más o menos drástico en relación a este aspecto.

Un ejemplo de ello es la familia canadiense de los McMillan, que en 2013 decidieron volver a la situación tecnológica de la que gozaban en 1986 (año de nacimiento) para evitar que sus hijos se hicieran adictos a la tecnología. Para ello volvieron a utilizar el video Beta, el radiocasete y las enciclopedias. Uno de los muchos aspectos positivos que vieron fue que la comunicación entre ellos había mejorado mucho.

Otro caso quizás más conocido es el del periodista Paul Miller, cuyo reto personal fue desconectarse de Internet durante un año entero. En este caso, no desconectó de la tecnología, de hecho, sus experiencias las fue escribiendo a través de su ordenador (sin conexión) y las llevaba en un pendrive a la redacción donde un colega las subía a la web. El experimento empezó como una hazaña, sentimiento que tenía el protagonista, ya que al principio notó la liberación que suponía no estar conectado continuamente, físicamente se sentía mejor ya que tenía que desplazarse para ver a sus amigos y comunicarse con ellos, respondiendo cartas que le enviaban a través de un apartado postal que tuvo que contratar… Sin embargo, con el paso del tiempo llegó el hastío, el cansancio que le suponía el quedar con la gente que vivía cerca con la que poco a poco dejó de comunicarse, el llegar a un aislamiento social debido a que no conocía las novedades al momento, la imposibilidad de comunicarse con las personas que se habían cambiado de domicilio y no podía localizarlas…

Lo que iba a ser un experimento grandioso y revelador, acabó en una entrada de un blog (finalizado el año de desintoxicación) cuyo título fue: “I’m still here:L back online after a year without the internet” que empezaba diciendo: I was wrong. La conclusión fue que aunque estaba viviendo algo real durante ese año, no fue de todo real. Estar conectado es más importante que vivir aislado en sociedad.

Y ahora llega el momento de autorreflexión:

¿Seríamos capaces de someternos a un experimento similar?

¿Es necesaria una desintoxicación de vez en cuando?

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Usa tu móvil y preserva el medio ambiente…

mayo 21, 2013

La Universidad Simón Bolívar de Venezuela (USB), es una universidad que se caracteriza por poseer unos espacios naturales muy atractivos. En mi última visita, la cual hice con la intención de dar luces al tema para este post, me encontré con el profesor Jorge  Molero, Coordinador del Postgrado de Ingeniería de Sistemas, a quien le pregunté sobre el mantenimiento de los jardines  y espacios naturales de la USB. Me  respondió que la universidad está haciendo un mayor esfuerzo para la conservación de los espacios naturales. Y me comentó que la USB está aplicando medidas, formulando políticas y apoyando acciones a la conservación del ambiente, tanto en el área universitaria como en su entorno regional, nacional e internacional.

Foto 1 post Javier VenzuelaCampus de la Universidad Simón Bolívar de Venezuela (USB) Foto: Javier Jose Torrealba

Siguiendo con la charla, Molero me expreso que en los últimos años  hay  más presencia de estudiantes pernoctando en los espacios de la universidad, y esto se debía, en gran parte, a que un número significativo de estos estudiantes posee un dispositivo móvil (smartphone, tablet, etc ) con conexión a la Red  y prefieren estar en la adyacencia de la universidad  que acudir al edificio  de la biblioteca, donde también cuentan con servicio de Internet, pero conectados desde un PC.

La  USB, consciente de este  escenario, ha puesto un mayor interés en  que los estudiantes hagan uso de los espacios abiertos y puedan apreciar con un mayor sentido de pertenencia  los espacios naturales, creando  una atmósfera grata y estimulante para la investigación, el estudio, la reflexión y el trabajo colaborativo.

Foto 2 Javier VenezuelaEstudiantes de la USB  haciendo uso de sus teléfonos móviles en el campus (pero no para llamar por teléfono). Foto: Javier Jose Torrealba

Me encontré con  un grupo de estudiantes que estaban en las afueras de uno de los auditorios  donde acababa de finalizar un seminario,  y aproveche a preguntarle sobre el uso de los dispositivos móviles y  la preservación del ambiente.  Al principio se mostraron un poco extraño, pero luego de que yo mejoré mi forma de abordarlos y de formular mis preguntas, entramos en confianza y conversamos sobre el tema. El principal uso que le dan al dispositivo móvil, es comunicarse con el resto de sus compañeros,  y con respecto a lo comentado por el profesor Molero, sobre el acceso a la Red, efectivamente se sienten más cómodos y gratos discutiendo temas de estudios y a la vez disfrutando de los espacios abiertos y apreciando el paisaje.

Fotos 3 Javier VenezuelaEstudiante en la Universidad Simón Bolívar de Venezuela (USB) con su telefono móvil. Foto: Javier Jose Torrealba

Mi reflexión al respecto, es que la cultura de cuidado al medio ambiente se debe mantener dentro y fuera de la universidad,  seguir modelos que  creen conciencia ecológica a las comunidades es un gran aporte para preservar el planeta. Aprovechar que los estudiantes  ahora pueden estar más tiempo  en los espacios abiertos para fomentar esta cultura, es una estrategia muy importante,  considero que la USB es privilegiada en contar con espacio naturales tan hermosos que invitan a la reflexión.  Más aún cuando se toma en cuenta que existe una revolución digital que ayuda considerablemente al disfrute de la naturaleza, ya que podemos estar conectados  en cualquier lugar  a través de un dispositivo móvil.  El modelo que se fomenta en la USB  es con la intención de crear conciencia en términos generales, es decir, que cada día estos lugares  como parques, plazas, etc.,  serán más frecuentados  para realizar actividades de forma individual, con amigo o compañeros de estudios. Por tal razón deben ser cuidados y preservados.

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Las ciudades inteligentes del presente hacia el futuro

septiembre 10, 2012

Los beneficios que obtenemos del uso de las tecnologías es lo que promueve una nueva cultura y no tanto los avances tecnológicos en sí, según afirmó en su día el programador, profesor y fundador  del movimiento por el software libre, Richard Stallman. Se puede decir que esta es la máxima en la que se fundamenta el progresivo incremento de espacios inteligentes en nuestras casas, calles y todo tipo de lugares públicos y privados, que está generando el progresivo despertar de las ciudades hacia la planificación de las smart cities o urbes inteligentes.

Según el profesor Adolfo Plasencia los ambientes inteligentes son “aquellos espacios concretos en los que actúan sistemas electrónicos y de comunicaciones wireless, sensibles a la presencia de las personas, en los que, los artefactos conectados ‘saben’ que estamos ahí y son capaces de interactuar con nosotros e incluso anticipar deseos de las personas sin su mediación consciente”.

Partiendo de esta base, las smart cities se pueden considerar como la aplicación de estos ambientes a mayor escala. Se trata de ciudades mejor gestionadas que permitan mantener la calidad de vida y el cuidado medioambiental. En ellas se consigue más con menos, utilizando los avances tecnológicos y las posibilidades de internet para que las urbes sean más eficientes y facilitar la vida a sus habitantes, al tiempo que se ahorran recursos económicos, tal y como se explica en el informe de conclusiones del IV encuentro de “Diálogos en la Granja” celebrado hace unos meses.

En el año 1999 Donald A. Norman predijo en su libro “El ordenador invisible”, que el crecimiento exponencial de las tecnologías iría encaminado a la creación de computadoras, programas y aplicaciones informáticas cada vez más sencillos de utilizar, más accesibles, transparentes y adaptadas a las necesidades de los usuarios para mejorar nuestras vidas.

En esta línea, y aunque tal y como firma el profesor Adolfo Plasencia, es aún difícil de explicar al ciudadano medio el significado del concepto ambiente inteligente (Aml) (pues se trata de una terminología que comienza ahora a difundirse y que prácticamente no es conocida por la población), se da la paradoja de que vamos en aumento los usuarios de esta informática invisible, de forma cotidiana y sin darnos cuenta (pervasive computing). Por ejemplo, es habitual que hoy en día casi todos poseamos soportes móviles del tipo smartphones, cuyo uso es necesario en algunas ciudades españolas que comienzan a transformarse en ‘inteligentes’.

En resumidas cuentas, el objetivo que se persigue con estas smart cities es mejorar la calidad de vida del ciudadano y su participación, al tiempo que conseguir su desarrollo sostenible, demostrando que el respeto al entorno comienza a estar estrechamente ligado a los conceptos de comodidad e innovación tecnológica, tendentes también a un ahorro energético y económico. Para alcanzar esta finalidad las nuevas tecnologías y su integración son la base sobre la que funcionan, tal y como queda de manifiesto en el siguiente vídeo.

Informe Semanal – Smart Cities

A similares conclusiones llegaron los doce expertos que participaron, el pasado mes de abril, en el encuentro Diálogos en la Granja, organizado por la asociación Quiero salvar el mundo haciendo marketing y dedicado este año a las Smart Cities, concretamente al papel de los ciudadanos en ellas.

El informe de conclusiones es determinante en cuanto a la necesidad de la progresiva incorporación de pueblos y ciudades a este nuevo concepto de convivencia, empezando desde lo particular (barrios) a lo general, para lo que recomiendan la implicación de administraciones públicas, entidades privadas y la formación y participación directa de los ciudadanos. Con esta finalidad ofrecen una serie de propuestas e ideas tendentes a tal colaboración, como la creación de barrios inteligentes, fomentando el uso más racional de los servicios, para lo cual las tecnologías de la información y la comunicación resultan claves pues además servirán para propiciar cambios de conducta hacia pautas más sostenibles.

Para ello es básico mantener a los ciudadanos informados y conectados con la realidad en la que viven y las transformaciones que se propiciarán en sus lugares de residencia. Por esto, en el citado encuentro se apostó además por hallar el equilibrio entre el concepto de espacios físicos de reunión, que siempre se ha tenido en las ciudades, y los encuentros en lo digital. Se trata de encontrar un nuevo modelo híbrido que fomente los intercambios entre ciudadanos de manera física y virtual.


Diálogos en La Granaja: smart cities, ¿en qué barrios queremos vivir?

En España son varias las ciudades que han comenzado a agregar entre sus planes la implantación de estas infraestructuras invisibles, para transformarse en una smart city, con proyectos pioneros como Málaga (que hasta la fecha está considerada como la más “inteligente” del país), Barcelona, Valladolid, San Sebastián o Madrid. Cada una ha ido implementando propuestas en las que facilitan la sustancial mejora y eficiencia de determinados servicios públicos, como obras, alumbrado, tráfico, abastecimiento energético o transporte, utilizando las TICS combinadas con los dispositivos móviles que emplean los ciudadanos.

Lo deseable es que la utilización de estos programas y aplicaciones se generalicen, sin embargo existen muchas ciudades –principalmente medianas o pequeñas- que mantienen serias reservas al respecto e incluso por ahora no se plantean abrir sus fronteras a la implantación de sus servicios con tecnología inteligente. La principal causa de sus reparos, no es otra que la inversión económica a la que han de proceder. Sin embargo, es precisamente el gran ahorro energético y monetario que a medio plazo proporciona este modelo de funcionamiento, el principal beneficio y causa por la que en este siglo XXI deberíamos llegar a su uso por parte de todas las ciudades españolas, ¿será así?.

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¿Hasta dónde tecnología Pull o Push?

abril 23, 2012

Antes que nada, recordemos la diferencia entre estas dos tecnologías: por un lado, a través de los sistemas Pull , el usuario “pregunta” al servidor por una nueva información, es decir la búsqueda en la red que, generalmente, solemos hacer a través de buscadores tales como Google, Ask, Yahoo!… Por lo cual, podemos decir que somos nosotros los que elegimos la información que queremos obtener

Otra opción distinta es la de la tecnología Push, la cual describe un estilo de comunicaciones sobre Internet donde la petición de una transacción se origina en el servidor por el contrario a la Tecnología Pull, donde la petición es originada en el cliente.

En castellano, a la tecnología Push, se le ha denominado a veces “recepción pasiva”. Los servicios Push están basados, a menudo, en preferencias de información a medida. Es decir, un modelo publicador/suscriptor. Es el servidor el que contacta con el cliente para informarle de la existencia de noticias. Cuando el material está “preparado” se envía un aviso -generalmente de forma transparente para el suscriptor- a una aplicación cliente.

Con iconos gráfico similares al de la imagen se nos informa acerca de las suscripciones de la tecnología Push.

Ambos términos –Pull/Push– proceden del inglés y en castellano literalmente, se corresponden con -tirar/empujar- y es que de alguna manera, la tecnología Pull nos “vierte” una información, pero una información que nosotros mismos buscamos y por su parte, la tecnología Push nos “empuja” a una información concreta; si que es cierto que podemos establecer cierta similitud entre ambas pues en el primer caso, nosotros mismos hacemos la búsqueda y en el segundo también somos nosotros los que aceptamos la suscripción al servicio de notificaciones acerca de una información determinada, por ejemplo, la notificación de un nuevo mail en nuestra cuenta de correo electrónico. Pero, ¿hasta qué punto esta decisión en cuanto a la tecnología push es libre? esta elección implica la sincronización con datos privados ¿es este el precio que pagamos por dicha suscripción? ¿sería ya entonces una elección libre en la que somos también libres de esa aceptación de condiciones o ya no es una elección tan libre?

Partiendo de la base de que tanto pull como push son sistemas que presentan diferentes soluciones a un mismo problema, que es el de obtener información, debemos señalar que es la tecnología push la que ofrece un software “más inteligente” y con mayor capacidad para utilizar Internet como fuente de noticias a la medida y en el momento preciso. (1)

Así, aceptando esta última afirmación y retomando la reflexión anterior, ¿por qué realmente es el software más inteligente? ¿porque accede a todos nuestros datos? Pues este tipo de tecnología y suscripciones en nuestros móviles en concreto, consumen mayor cantidad de batería, de memoria…¿Nos merece entonces la pena este tipo de tecnología? Todos queremos recibir en nuestros ordenadores la información precisa: ni demasiados datos ni referencias incompletas. El uso masivo de Internet está permitiendo que se generalicen sistemas para el suministro de noticias que funcionan con el tradicional esquema de la “suscripción”. Entre todos ellos destacan, por sus grandes posibilidades, los servicios Push. De alguna manera, suprimimos cierta publicidad que nos ofrecen los servidores y buscadores a través de la tecnología Pull pero ¿no estamos aceptando ya de lleno esa publicidad a través de la tecnología Push? Al margen de estas posibles “desventajas” que hemos citado, la tecnología Push, también ha generado algunas ventajas como la posibilidad de recibir información importante de forma más rápida como la contenida en los correos aunque esto en muchas ocasiones también supone una continua conexión de red.

En el siguiente vídeo, podemos ver un ejemplo de este tipo de tecnología “Push” a través de las notificaciones en un “smartphone”:

Ejemplo de Notificaciones Push en Smartphone.

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(1) Pedro Hípola y José A. Senso (junio 1997)

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Cómo el teléfono inteligente (smartphone) está matando al PC

junio 5, 2011

Para que tengáis conciencia de hasta qué punto estamos tratando, reflexionado y compartiendo debates de la realidad, os incluyo en éste post un extracto traducido de un interesantísimo artículo que se publica hoy lunes 6 de junio en la edición de papel del prestigioso diario británico The Guardian, titulado como podéis leer en el título de este post, es decir: “How the smartphone is killing the PC/Cómo el teléfono inteligente (smartphone) está matando al PC“, y escrito por el periodista Charles Arthur.

Nota: Incluyo en el texto, entre corchetes -y en letra negrilla-  conceptos que están descritos y explicados en los apuntes, y que estamos debatiendo en los Chats y post de éste blog de la asignatura.

El extracto del artículo es este:

Los teléfonos inteligentes en el bolsillo son mucho más potentes que las computadoras de escritorio que soñamos en la década de 1980. Este año se están vendiendo ya más que los ordenadores personales – y pronto podrían sustituir a nuestras carteras.

Escrito por: Charles Arthur (Theguardian.co.uk),domingo 05 de junio 2011 20.30H.

Los ‘teléfonos inteligentes’ te permiten hacer casi todo lo que un PC puede hacer – y también sirven para hacer llamadas telefónicas -.

Cuando fue diagnosticado de diabetes tipo 2 el verano pasado, Tim Smith recibió un medidor de azúcar en la sangre  y una libreta con un lápiz. El medidor, obviamente, para poner a prueba sus niveles de azúcar; el cuaderno, para anotar lo que necesitaba decirle a su médico. Teniendo en cuenta su trabajo en TI para Sainsbury’s, Smith no estaba dispuesto a usar algo de tan baja tecnología como el lápiz y el papel.

Hace unos años, dice, probablemente hubiera tomado las mediciones de su azúcar para teclearlas después en una hoja de cálculo de Excel en su PC, para hacer bonitos gráficos .

Pero en el año 2010, su teléfono recibió un teléfono que era ‘inteligente’. Buscó y rápidamente encontró una aplicación “Glucosa Buddy”, que le permiten tomar las lecturas de su glucosa en cualquier lugar [y momento;  de modo ubicuo] que le gustaba. ¿Las lecturas y gráficos se pueden subir a Internet, para poder acceder a ellos en cualquier momento?. Por supuesto. ¿Puede tener alarmas de aviso para recordarle que debe realizar las lecturas de su glucosa en el momento adecuado? Sí, si él quiere. ¿Asesoramiento para una dieta adecuada? Disponible en la red una aplicación gratuita y con actualizaciones baratas.

Tim Smith es uno de los millones de personas en todo el mundo, que ahora posee un teléfono inteligente, y su número está creciendo rápidamente. En los tres primeros meses de este año, casi la mitad de todos los 45 millones de teléfonos móviles vendidos en el oeste de Europa fueron ‘smarphones’ -capaces de navegar por la Web, enviar y recibir correo electrónico, y ejecutar aplicaciones creadas para ser personalizadas-. También, pueden servir como  almacenadores de contactos y agenda, para el envío de mensajes de texto y (cómo cosa pintoresca) sirven también para hacer llamadas telefónicas. Los smartphones representan el 24% de todos los móviles vendidos en el mundo entre enero y marzo – frente al 15% tan solo un año antes. El punto de inflexión del 50% quiza pueda ocurrir antes de un año. Y antes de finales de la década, cada teléfono que se venda será de los que ahora todavía hay que denominar ‘teléfono inteligente’.

….

El uso de Tim Smith de su iPhone es típico de la manera en que se usan los teléfonos inteligentes. Los usamos para conectarnos a Internet, para almacenar datos, ejecutar programas, organizar nuestras vidas. Estan sustituyendo a algo que algunos, erróneamente, afirmaron sobre que ya iba a ser para siempre parte integral de nuestras vidas: el PC. Observese lo que Smith, un profesional de TI, no hace: no utiliza un PC. E incluso ya no necesita ahora siquiera el ‘imprescindible’ programa de hoja de cálculo Microsoft Excel. Eso es indicativo del enorme e inminente cambio que se le viene encima ya a la informática. Y eso sucede nada mas ocurrir que Microsoft acaba de derrochar 8 mil millones de  dólares en mayo al comprar acciones de la empresa de llamadas IP Skype, el servicio telefónico, y en medio de los rumores de que Microsoft va a comprar Nokia, la compañía finlandesa que fabrica mas teléfonos móviles y teléfonos inteligentes.

En es un gran cambio, casi un terremoto, que comenzó a finales de 2010. Los PC se habían vendido siempre mucho más que los teléfonos inteligentes (que sólo se remontan a 2003 mas o menos). En los tres primeros meses de 2010, se vendieron 85 millones de PCs en todo el mundo, en comparación con 55 millones de teléfonos inteligentes. Los analistas con previsiones mas optimistas opinaban que estos últimos superarían en ventas al PC en 2012. Sin embargo, en los tres últimos meses de 2010, ya se vendieron 94 millones de PC, y 100 de teléfonos inteligentes. Los analistas creen que esta tendencia ya no se invertirá. (Y continúa en el primer trimestre de este año: 82 millones de ventas de PCs, por 100 millones de teléfonos inteligentes)

“Los smartphones seguirá creciendo en ventas alcanzando los niveles más de mil millones de ventas de terminales total antes de esta década se hace”, dice Tomi Ahonen, un ex ejecutivo de Nokia, que ahora tiene su propia consultoría de la industria móvil. “La tendencia de las ventas de PC está estancado o en el mejor de un modesto crecimiento, vendiendo unos 300 por año.

Microsoft está preocupado por lo que está pasando con el móvil porque sabe que es el futuro, y que pone en peligro sus dos monopolios basados en PC – Windows y Office – con los que ha ganado miles de millones en las últimas dos décadas.

El cambio que los teléfonos inteligentes nos traen es poder llevar una enorme potencia de computación en la palma de nuestras manos o en nuestros bolsillos. Se trata de la conectividad [ubicua] a Internet en casi cualquier lugar en la tierra. Esto va a tener efectos muy profundos. Horacio Dediu, otro ex ejecutivo de Nokia, que ahora dirige la consultoría Asymco, dice: “Además de ser potentes, van a ser omnipresentes [ubicuos], no sólo en las manos de casi todos los habitantes del planeta, sino también va a estar con ellos y ellas, todo el día. Los smartphones serán más populares que los televisores y más ‘íntimos’ que las carteras”.

Los teléfonos móviles inteligentes nos van a ser mucho más útiles que nuestras carteras (a pesar de que ya se puede servir a esa función: un sistema llamado NFC, Near Field Communication, se está construyendo en los teléfonos inteligentes y le permitirá pagar por artículos pequeños con sólo pulsar un botón).

Todas las cosas que ahora se puede hacer con un teléfono inteligente habrían parecido de ciencia-ficción hace sólo una década: traducir las señales, traducir palabras, escuchar nuestra voz y ofrecernos búsquedas en la web, reconocer una cara, añadir otra capa a la realidad [realidad aumentada] que muestra que la forma más rápida a un metro o un restaurante o la historia de tu entorno inmediato, que muestran dónde están tus amigos en tiempo real, te dirá lo que piensan tus amigos de un restaurante que está ahí fuera y te mostrará que cuando tú estás en un mapa, al mismo tiempo que conduces, y estas en contacto con la nave espacial Enterprise. …Bueno, quizá no esto último. Aún así, “un teléfono inteligente de hoy habría sido el equipo informático más potente del mundo en 1985”, observa Dediu. De hecho, los teléfonos de hoy en día tienen casi la misma potencia de procesamiento informático en bruto como un ordenador portátil PC de hace 10 años…..

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El artículo completo podéis leerlo en:

http://www.guardian.co.uk/technology/2011/jun/05/smartphones-killing-pc

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Un interfaz inmaterial: la del teléfono invisible. Un ‘teléfono imaginario’

mayo 23, 2011

Un nuevo ejemplo de interfaz inmaterial. Un equipo de investigadores del Instituto Hasso-Plattner liderado por Patrick Baudisch ha desarrollado, dentro de su línea de proyectos de interfaces invisibles o interfaces gestuales un prototipo para usar tu teléfono, sin que este presente. El prototipo incluye una cámara de tipo Kinect montada sobre un trípode, que se encarga de registrar los movimientos de las manos y dedos como si éste se encontrara sobre la pantalla de un iPhone, sin nada fisico sobre la palma de la mano de la persona que lo usa. Una aplicación de software interpreta los movimientos y los transfiere al teléfono mediante una conexión WiFi. Una ventaja es que la curva de aprendizaje para los movimientos gestuales, ya que siplemente hay que actúa con los mismos movimientos habituales que realizamos con nuestros smartphones físicos. 

fuentes: Elena Henriquez  23 / 05 / 2011 / Tecnology review