Archive for 26 marzo 2012

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Evolución Tecnológica y Educación Crítica

marzo 26, 2012

‘Who controls the past controls the future’. 1984, (1949) George Orwell

Vivimos tiempos exponenciales. La evolución exponencial del desarrollo tecnológico que Ray Kurzweil preconiza, señalando que así será a pesar de las recesiones, provoca diferentes reflexiones. Se torna en análisis ineludible las implicaciones educativas.

En ese proceso evolutivo están en juego conceptos como el progreso acelerado y la idea de cambio paradigmático, el desfase de ciertas reglas del juego (cívico) y el olvido de logros socieoeducativos. En este sentido, quiero apuntar algunas ideas para la reflexión:

Olvidar el pasado se puede convertir en un acto temerario: hay logros sociales (sanidad o educación públicas, o la propia democracia, como ejemplos) que nos han costado mucho esfuerzo, sangre y sufrimiento para estos sean defenestrados en el cajón del olvido. Avanzar sin ‘rumbo’ aparente es imprudente: si no avanzamos con rumbo, el rumbo será impuesto por otros. No enmendar errores presentes será siempre un hecho irreflexivo: no existiría, por tanto, el aprendizaje. El progreso tecnológico debiera estar relacionado con estos criterios. Debe estar sometido a una crítica permanente como deben igualmente estar sometidas áreas como la política o la educación. El progreso tecnológico es necesario, oportuno y beneficioso para la educación, pero cuando está orientado bajo criterios consensuados, democráticos y en aras del procomún. Si el avance está auspiciado por intereses privados es un camino que estará controlado siempre por el poder económico -hoy globalizado-, siempre al margen de perspectivas democráticas.

El avance exponencial de la tecnología no es un factor positivo per se. Ante tal circunstancia la educación debe plantearse al menos la siguiente disyuntiva:

1: Por un lado, observando nuestro presente político, tenemos la opción de adaptarnos complacientemente a los cambios futuros y a una selva tecnológica, donde domina la ley del más fuerte (económica y competitivamente hablando), donde se hace real lo que quieran los grupos de poder, obviando de esta manera sus mecanismos de control y mostrándonos indiferentes a las implicaciones ético-sociales que cualquier acción educativa debe mantener. Actitud que en el fondo sería contradictoria, pues quien obvia las implicaciones ético-sociales está visibilizando una ‘ética’ específica con su “no implicación”. Es decir, no existen actos asépticos (políticamente hablando) en educación.

2. Por otro lado, teniendo en cuenta ese mismo presente político…. tenemos la opción de conocer los caminos que marca la ley de la selva tecnológica para los cambios futuros, promocionando una alfabetización digital real, que sea crítica y creativa a la vez. Ejercer la crítica sobre los grupos de poder, sin obviar sus mecanismos de control y mostrándonos conscientes y participativos en las implicaciones ético-sociales que cualquier acción educativa debe mantener, para así intentar un cambio y transformar aquello que no sea beneficioso para la comunidad. Asumiendo de esta manera que la tecnología (como la política y la educación) debe estar guiada por intereses comunes, en beneficio de la colectividad social.

En este sentido, y como posible conclusión, no podemos pensar en el cambio tecnológico como algo incontrolable porque realmente sí está controlado (por grupos de poder), pero no por nosotros. Desde la educación debemos proteger, si lugar a dudas, los procomunes y necesitamos generar cambios desde la reflexión y pensando democráticamente. No obstante, la realidad (económica) contradice esta labor día a día. Sin embargo, en nuestra reciente historia moderna los cambios paradigmáticos han sido generados o por el peso descomunal del motor económico o, a veces de manera esperanzadora, por la unión social y crítica. ¿La educación en qué lado debiera estar? Bajo mi punto de vista lo veo muy claro. La segunda (y dificilísima) opción es la oportuna. No obstante, desde la educación no podemos caer en el pesimismo: el pesimismo no es nunca nuestra competencia.

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La Web 2.0 y la Era Post-PC

marzo 25, 2012

Para Tim O’Reilly, hay un antes y un después desde que publicó el 3 de marzo de 2005 –hace ahora siete años- un hoy famosísimo artículo What Is Web 2.0: Design Patterns and Business Models for the Next Generation of Software ( Qué es la Web 2.0) transformado ya en texto seminal de formulación de la Web 2.0 que, en un solo esquema, proponía toda una serie de nuevos conceptos y usos del Internet de segunda generación, que ha hecho emerger, en estos últimos cinco años, multitud de nuevos modelos de negocio basados la visión de internet que inicia lo que Tim llama “La Era de los efectos de la red”.

Conceptos como ‘Estado de Beta Perpetua’; ‘Emocionante y Rica Experiencia de Usuario’,  ‘Granularidad de contenidos’; ‘Usalo / Play: Hazlo /Participa’,  ‘Hackeabilidad’, “Web como componentes –pequeñas piezas dinámicas y levemente unidas-“, ‘ Los Datos son el Intel Inside’; Confianza y descentralización radicales, ‘Es una actitud; una nueva cultura, no se trata solo de tecnología’Web como plataforma, Remix, “Tagging” y , y muchos mas, que aparecieron por primera vez en el ‘meme’ :

En 2004, a raíz de su formulación de la Web 2.0, Tim O’Reilly me detalló dos cambios inminentes de repercusión global: el primero, el contagio de la dinámica de lo global por lo que Tim llama “los Efectos de la Red” cuyos ejemplos mas preeminentes son la emergencia a gran escala de redes sociales como  Facebook a la que Google añadió su parte, sobre la marcha, poniendo en funcionamiento su visión del Cloud Computing a gran escala antes de que la industria informática lo tuviera en su planificación previa de medio y largo plazo. El segundo cambio del que hablé con Tim entonces, y que hemos confirmado posteriormente, era el del fin de la informática basada en el PC. De la misma forma que los PCs sustituyeron a la basada en los ‘mainframes’ de las grandes empresas de todo el mundo, -modelo que había certificado IBM-, el modelo ‘Microsoft’ sustituyó al modelo formulado por IBM veinticinco años antes. Sin embargo, el paso de la formulación informática basada en el PC, -que hizo de Bill Gates el hombre mas rico del mundo-, hasta la del Cloud Computing es, un cambio mucho mas profundo. No solo se trata de qué tipo de informática vamos a usar o va a hacer funcionar nuestras empresas,  ni un cambio planeado desde la industria para que los usuarios cambiemos nuestra forma de usar la tecnología sino que, esta vez, es al revés: son las exigencias de las nuevas formas masivas de usar la tecnología por parte de millones de usuarios conectados los que están obligado a remodelarse a la propia y aun poderosa industria informática mundial. El Cloud Computing esta ligado obviamente a la conexión y a los dispositivos ubicuos que son los que conforman el nuevo paradigma que ha estructurando una informática cuyo acceso a la web 2.0 o Web social se hace en su último tramo mas cercano al usuario a través de las redes de telefonía móvil 3G o 4G o en modo wireless.

Algunas opiniones sobre qué es al Web 2.0 las explica el propio  Tim O’Reilly en estos vídeos y también Jose Luís de Vicente:
La Web 2.0: Tim O’Reilly

La Web 2.0: Tim O’Reilly y Adolfo Plasencia from Adolfo Plasencia on Vimeo.

La Web 2.0: José Luis de Vicente:

La Web 2.0: José Luis de Vicente y Adolfo Plasencia from Adolfo Plasencia on Vimeo.

Tim O’Reilly: Fuente Abierta 2.0 y el Fin de la Era del PC:

Tim O’Reilly con Adolfo Plasencia: Fuente Abierta 2.0 y el Fin de la Era del PC from Adolfo Plasencia on Vimeo.

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¿Educación Ubicua?

marzo 25, 2012

El desarrollo de las nuevas tecnologías permite el desarrollo de un nuevo modelo de educación. Se trata de una nueva concepción de aprendizaje, un aprendizaje ubicuo, no limitado por las condiciones tempo-espaciales: un aprendizaje que puede realizarse en cualquier momento y en cualquier lugar y que se produce gracias a la interacción con otros usuarios de las nuevas tecnologías.

Composición de Inmaculada Valero con Ilustraciones tomadas de  ‘videosmusicales.com’; ‘pincanto.com’, ‘pasateamac.com’ y ‘mundivideojuegos.com’.

El concepto de ubicuidad obliga, pues, a replantearnos el concepto tradicional de educación, el concepto de aula como el lugar idóneo –y casi único- de aprendizaje y el establecimiento de momentos y tiempos idóneos para el aprendizaje.

No debe confundirse el aprendizaje ubicuo con aprender a utilizar las nuevas tecnologías. Aprender con y por los demás, requiere la adquisición de ciertas competencias: competencias digitales, pero también otras como autonomía e iniciativa personal y habilidades sociales y de comunicación.

Personalmente, creo que todavía estamos lejos de poder afirmar que el aprendizaje ubicuo es, hoy en día, una realidad. Unas veces por la imposibilidad inmaterial de acceder a los recursos tecnológicos necesarios y, otras muchas veces, porque no estamos preparados (todavía).

Sin embargo, las posibilidades y horizontes que abre el aprendizaje ubicuo son numerosas e invitan a soñar: interacción constante hombre-máquina, acceso constante a la información, interacción constante con otros usuarios…

El aprendizaje ubicuo permite difuminar los actuales papeles del profesor y del alumno, creando comunidades de aprendizaje en las que todos aprendemos con los demás. Por otra parte, elimina esta estandarización a la que estamos tan acostumbrados desde nuestro sistema educativo: la posibilidad de que cada alumno pueda elegir sus propios recursos de aprendizaje permite utilizar las diferencias individuales como un recurso enriquecedor y no como una barrera o limitación y aumenta la creatividad.

En definitiva, el aprendizaje ubicuo representa una nueva forma de aprender y de ser, más centrada, en mi opinión, en cada uno de nosotros y con un universo de posibilidades todavía por explorar.

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El redactor ubicuo precisa aprendizaje y adaptación

marzo 25, 2012

Recientemente tuve la oportunidad de asistir al XIII Congreso de Periodismo Digital realizado por la Asociación de Periodistas de Aragón en Huesca, en un espectacular Palacio de Congresos que por cierto, estaba perfectamente adaptado para el trabajo del periodista ubicuo –de los mejores que me he encontrado, sin duda-. Suelo acudir a estas citas porque tengo el convencimiento personal de que un periodista de hoy en día, no puede abstraerse de la realidad que discurre paralela a su propio trabajo aunque también es cierto que en las cúpulas directivas de muchos medios, se ha echado el freno cualquier iniciativa conducente a una restructuración de sus obsoletos métodos de producción.

Foto tomada con su iPad por María Sonnia Chinea Rodríguez en el XIII Congreso de Periodismo Digital

La imagen, tomada por el iPad que quien escribe llevaba para trabajar en esta cita congresual, refleja la realidad del sector en los tiempos actuales. Es posible que estemos asistiendo a una evolución exponencial de los procesos que tienen que ver con las nuevas tecnologías pero no deja de ser menos cierto que también estamos sumergidos en una revolución que cuenta con varias velocidades.

Cualquiera de los congresistas o ponentes que nos concentramos en esa sala contábamos en nuestros asientos con una toma de corriente para cargar las baterías de nuestros dispositivos, otra telefónica para conexiones analógicas y la posibilidad de posicionar nuestros ordenadores portátiles o tablets para seguir de cerca las experiencias que, sobre el mundo de las nuevas tecnologías aplicadas al periodismo, nos aportaban los intervinientes. Si a esto añadimos que esos contenidos eran captados, reproducidos y plasmados en los diferentes blogs, webs o redes sociales por los asistentes y los propios miembros de la organización a través de la Red, para expandirlo y compartirlo con miles de usuarios, podemos hacernos una idea del calado que tiene una acción de similares características.

No obstante, el gran paradigma del cambio que se está produciendo lo encontramos en primera instancia, en el actor secundario de esta secuencia, todavía con presencia y poder, con cuota de mercado, impreso en papel y conviviendo con herramientas que algunos/as piensan aún que son “el futuro”. Cualquiera de los contenidos que albergaba ese periódico que aparece en la instantánea podía ser consultado a través de cualquier dispositivo en ese momento o en cualquier otro e incluso ampliado sin necesidad de cogerlo en las manos. Por eso, a pesar de regalarlo, terminó rodando por encima de las mesas de aquella sala.

Los efectos de la red y su implantación, sobre todo en el ámbito doméstico, nos sitúa ante un escenario de incertidumbres, por la velocidad a la que se mueve y por el desconocimiento que existe sobre las nuevas herramientas. Quienes se convierten en bandera, evidentemente no egresados de ninguna universidad donde estas materias brillan por su ausencia, han montado su propio laboratorio, al que le dedican horas y horas de un tiempo del que hoy casi no disponemos si deseamos obtener algún tipo de ingreso para vivir y en el que investigan con nuevos productos y las reacciones obtenidas sobre la difusión de los contenidos aportados.

“En fase experimental”, esa es la conclusión que extraigo de los testimonios escuchados y de mi propia experiencia. El aprendizaje ubicuo se encuentra en una fase de desarrollo inicial en la que aún deben sortearse los obstáculos que representan los fuertes anclajes que fijan los modelos de trabajo instalados en las empresas y en la propia administración pública.

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Aprendizaje ubicuo

marzo 22, 2012

La tecnología nos permite estar en diferentes lugares al mismo tiempo. El concepto de ubicuidad trae aparejado una profunda convergencia tecnológica entre todos los medios, y la coexistencia de lo real y lo virtual. Disponibilidad de la información a cualquier hora, desde cualquier parte y con cualquier dispositivo. Este tipo de interacción entre distintos dispositivos y medios sociales ha de modificar la manera como experimentamos el mundo y cómo enseñamos.

Esta teoría está muy bien, es estupenda, hasta el punto de que ya hay vídeos como estos, que nos acercan a la realidad no tan futura. Un acceso a la información desde distintos medios que nos permitirá estar en contacto con todo y todos en cualquier momento.

Wepad: el concepto de ubicuidad emergerá en los sitios menos pensados. (Foto tomada del blog elearning): 

Foto de mi clase de 1º de EP en el CEIP Divina Pastora, Manzanares, con los últimos avances tecnológicos

Pero la realidad cruda y dura es otra. En mi clase de 1º E.Primaria, en un pueblo cualquiera de la Mancha(con 20.000 habitantes), la tecnología punta consiste en el globo terráqueo que si se  enchufa se ilumina; libros exquisitamente editados por una editorial que nos ha regalado la PDI y el proyector ( lo único que podemos salvar); numerosos lápices de colores y rotuladores; un ordenador de juguete que dejó de funcionar a mitad de curso y hasta un peso que puede pesar cosas hasta de un Kg, con un calendario de la tienda de cerca del colegio. ¿ Aprendizaje ubicuo?. Se da como podéis ver una auténtica convergencia de medios, coexistiendo lo real y lo virtual. Menos mal que la realidad a nivel personal es de otra manera y yo poseo numerosos medios para estar permanentemente conectada: se me puede ver cualquier tarde con un par de ordenadores portátiles, mi ebook para leer sin quemarme la vista y el teléfono móvil al lado. No es poco, aunque tampoco es mucho. Todavía no puedo poner la lavadora mientras hago mis cositas, (perdón por esto, pero la foto es que no podía dejar de insertarla), aunque el futuro lo veo como el vídeo de “A day made of glass”, una interacción constante entre persona y máquina, entre personas.

Sobre los requisitos o características para que se dé el aprendizaje ubicuo: 1. Permanencia: los estudiantes nunca pierden sus trabajos, el proceso de aprendizaje es recordado continuamente todos los días; 2. Accesibilidad: los aprendices tiene acceso a sus documentos, datos o vídeos desde cualquier sitio; 3. Inmediatez: en cualquier momento, pueden tener cualquier información inmediatamente; 4. Interactividad: interactúan de un modo inconsciente con ordenadores y dispositivos integrados; además, gracias a las múltiples herramientas de comunicación, interactúan con expertos, profesores, compañeros, etc.; 5. Actividades (Educativas) situadas: el aprendizaje se integra en la vida diaria; los problemas encontrados y el conocimiento requerido están presentes de forma natural y auténtica; 6. Adaptabilidad: tendrán la información correcta, del modo correcto y en el tiempo y lugar correctos. “

No podemos en ningún momento cumplir con estos requisitos, hasta que no tengamos los métodos y materiales más apropiados para ello. Ahora el servicio técnico de la Junta ha desaparecido para ahorrar costes y los ordenadores del aula Althia están obsoletos. Vamos mejorando, pero encontraremos soluciones.

Imagen empleada como fondo en la PDI. Así deberíamos de estar conectados, alumnos y profesores. (Foto tomada del blog Maestros del Web: )

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¿Tecnología = Simplicidad?

marzo 20, 2012

Abordando el concepto de simplicidad, es obligado destacar al autor, científico, informático y artista John Maeda, profesor del MIT Media Lab , que recoge sus reflexiones en el libro “Las leyes de la Simplicidad, Diseño, Tecnología, Negocios, Vida”  que fue publicado en 2006. Para Maeda existe una equivalencia entre simplicidad y equilibrio, afirmando que “La tecnología ha llenado nuestras vidas hasta tal punto que nos hemos «atiborrado»” . En esta obra, Maeda propone se establecen diez leyes para conseguir la simplicidad con sus correspondientes estrategias. Se basan en reducir de forma razonada, en contra de la acumulación; en organizar bien para abordar la complejidad; en emplear adecuadamente el tiempo, sin invertir tiempo excesivo en esperas; en aprender para aumentar el conocimiento, puesto que el saber simplifica las acciones; en comparar la simplicidad con la complejidad, en una coexistencia necesaria; en valorar el contexto, aunque se encuentre en el límite de la simplicidad; en emocionar con los nuevos diseños, cuanto más mejor; en confiar en la simplicidad como vía de comunicación; en apreciar el fracaso, aunque no siempre sea posible alcanzar la simplicidad, sirve de aprendizaje; y se concluye en que la simplicidad consiste en sustraer lo que es obvio y añadir lo específico. Se sintetiza además tres claves: la lejanía que aparenta ser menos con la distancia, la apertura que simplifica la complejidad y la reducción de energía que consigue mejorar: “usa menos y gana más. Seguro de que así además, ganaremos todos”.

Múltiples dispositivos y múltiples funciones. Ilustración: Dolores Valero

En pleno siglo XXI, en la era de la Sociedad de la Información, la tecnología debería avanzar en el sentido de simplificar la vida cotidiana de los ciudadanos. Continuamente se lanzan al mercado nuevos productos mejorados, avanzados, con más aplicaciones, en cortos períodos de tiempo, sin aprovechar las funcionalidades de los aparatos anteriores. Se crea en el ciudadano una necesidad de consumo imparable, de adquisición de productos más funcionales, aunque no sean útiles ni necesarios, por el simple hecho de tener el aparato de última generación, por acaparar más, por no quedarse atrás en las nuevas tecnologías. Pero, ¿hasta qué punto es necesario este vertiginoso consumo de nuevos aparatos tecnológicos?

Siguiendo la filosofía de Maeda, que entre otras labores, es diseñador de imágenes, se ha diseñado esta imagen basada en la repetición de una figura simple (una “pajarita”)<.

 

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Periodistas-multimedia ubicuos

marzo 18, 2012

Los avances tecnológicos, que a día de hoy impregnan ya todos los aspectos de nuestras vidas, no acaban de implementarse en las aulas y la enseñanza sigue en gran medida encorsetada por un sistema educativo tradicional. Sin embargo, la realidad laboral demuestra que el aprendizaje debe y deberá adaptarse a los nuevos tiempos, ya que las nuevas tecnologías y la ubicuidad que éstas permiten son una realidad en el ejercicio diario de muchas profesiones.

Imagen de la redacción del periódico Noticias de Gipuzkoa. Las redacciones actuales todavía se componen en su mayoría de ordenadores fijos (PCs).

Ejemplo claro de ello es, desde mi experiencia, el mundo de la comunicación y, en concreto, de la profesión periodística: el “periodista-multimedia” de las redacciones actuales informa a través del papel, de la radio o de la televisión, pero también a través de la web del medio, de blogs, de redes sociales… y, sobre todo, informa y se informa desde y cuando quiere. Gracias a la ubicuidad que permiten las nuevas tecnologías, se puede cubrir un evento con un teléfono móvil inteligente (smartphone), pero también un accidente que acabas de ver en la calle; se puede escribir una noticia desde cualquier rincón y se puede colgar una fotografía en la red o mandarla a los maquetadores en pocos segundos desde cualquier parte del mundo, sin necesidad de un ordenador y un enchufe.

En la foto una manifestación del 21 de septiembre de 2011, captada con el iPhone del trabajo y colgada en Internet al segundo. 

De todos modos, la ubicuidad, en el panorama de exigencia laboral actual, también es un arma de doble filo: estar las 24 horas conectado significa a veces estar las 24 horas trabajando (o, digamos, en guardia); en el caso del periodista, las 24 horas informándose e informando/opinando de lo noticiable. Al fin y al cabo, son los dos lados del espejo: así como es una gran ventaja no tener que ir y venir de una redacción que centraliza todo el proceso de producción, porque se puede cubrir un evento, emitir una entrevista o difundir una noticia in situ y con recursos autónomos e independientes, esa misma ubicuidad y ese mismo acceso puede convertirse en tiranía con respecto al trabajo. En cualquier caso, lo que está claro es que son nuevas competencias y nuevas formas de trabajo las que se imponen en el periodismo de hoy en día y que, por lo tanto, la carrera de Periodismo tendrá que tener en cuenta. Lo mismo ocurre con muchas otras profesiones y, en consecuencia, con sus respectivos estudios. El mundo laboral está cambiando con la tecnología, también nuestra forma de vida en general, y si la educación prepara para la vida y para la vida laboral, también tendrá que incorporar las nuevas tecnologías.

En la foto, retransmisión de un partido de fútbol vía Twitter desde casa.